La Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba comenzará este sábado, en cumplimiento de lo acordado por el VI Congreso. En ella se evaluará con objetividad y sentido crítico el trabajo de la organización. Su inicio, este 28 de enero, constituirá un homenaje de los comunistas cubanos a nuestro Héroe Nacional José Martí, en el 159 aniversario de su natalicio.
El proyecto de documento base de la Conferencia, cuya versión inicial fue publicada en el mes de octubre, fue debatido en más de 65 mil reuniones de los núcleos del Partido y comités de base de la Unión de Jóvenes Comunistas. La militancia emitió más de un millón de opiniones sobre el proyecto, que resultaron en la modificación de 78 de sus 96 objetivos y la incorporación de otros cinco. Los 811 delegados, en reuniones territoriales celebradas en la primera decena de este mes, analizaron las modificaciones propuestas. Mañana, reunidos en el Palacio de Convenciones en representación de los más de 800 mil militantes del Partido, darán continuidad a la discusión del proyecto de documento. Está previsto que la clausura de la Conferencia tenga lugar el domingo.
Periodico Granma, 27 de Enero 2012
MI REACCION
Aunque Cuba era antes de 1959 un país pequeño y menor de edad, estaba conformado por un pueblo laborioso que trataba de imitar a los Estados Unidos en tener una vida moderna y un alto nivel de vida. Esa sana aspiración hizo que el país alcanzara la medalla de bronce en la competencia de países de América Latina. Estábamos entre los primeros países de nuestro hemisferio en nivel de vida. Los cubanos pueden estar orgullosos de esa época y de esa verdad. Solo fallamos en la asignatura política. También es cierto que como tienen otros pueblos teníamos pequeños bolsones sociales de pobreza y corrupción, pero lo más sobresaliente es que el país avanzaba, aumentaba su clase trabajadora, sus sindicatos, su importante clase media y crecían las industrias y el comercio en riendas cubanas.
Si buscamos una justificación valida para el retroceso de hoy no existe. Solo teníamos que coger unos parches al edificio cubano y lo que hicimos fue derrumbarlo para imitar por completo a la Unión Soviética. Desaparecieron en Cuba el progreso, los sueños, las libertades y las esperanzas. Casi nos vestíamos todos del mismo color. Se imitó algo antinatura. Cuba bajó su nivel de vida en América Latina a los últimos lugares. Si se buscan los responsables, es un simplismo decir que fueron solo los Castro. Si se quieren detectar de verdad, solo mirémonos todos los cubanos y nuestros progenitores en un espejo.
Hoy, cuando el pueblo cubano está convencido que se ha perdido más de medio siglo en consignas, caprichos, alimentación de egos y jugar a las guerras y está completamente frustrado, desengañado, cansado y desea una rectificación nacional urgente y verdadera entre todos, observa como la dirección del país, haciendo piruetas y malas escenografías, proyecta lineamientos y una próxima conferencia del Partido Comunista de Cuba, nada acorde con las reales necesidades del país y los deseos de toda la población.
No se trata de alcanzar el cielo, sino de alcanzar verdaderos escalones de libertad económica y social. Raúl Castro debe ser un hombre práctico. Si imitó a la desaparecida Unión Soviética y fracasó en esa imitación, hoy debe tener el valor, la entereza y la buena voluntad de imitar a otros paisdes de la familia comunista que sí ha dado un salto verdadero. Si hemos sido imitadores para lo bueno, para lo malo, imitemos hoy el término medio. Imiten las autoridades de Cuba para la próxima conferencia del partido a los vietnamitas, que de la miseria pasaron a la prosperidad. No subestimen y excluyan más los rectores del Partido Comunista de Cuba los deseos del pueblo cubano de avanzar hoy con libertad económica y social, y mañana cuando todos coman tres veces al día, tengan un techo decoroso y sueños realizados con su esfuerzo aspiramos a mas.
Oscar Peña