Fallece Adolfo Rivero Carlo

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Rivero Caro

Desde el mail de Neoliberalismo.con nos llega la seguiente nota:

NEOLIBERALISMO.COM TIENE EL DEBER DE INFORMAR A TODOS SUS LECTORES QUE SEINDO LA 1:30 AM FALLECE EN LA CIUDAD DE MIAMI EL DESTACADO ABOGADO, ANALISTA POLITICO, ARTICULISTA Y TRADUCTOR ADOLFO RIVERO CARO. SUS COMPAÑEROS CONTINUAREMOS SU LUCHA POR DEFENDER LOS VALORES DE LA HUMANIDAD Y MUY PARTICULAR DE LA GRAN NACION NORTEAMERICANA. COMO UN COMPROMISO DE HONOR NEOLIBERALISMO.COM MANTENDRA SU LEGADO Y SU PENSAMIENTO , QUE SE PERPETUARA EN ESTA PAGINA, DE LA QUE FUE CREADOR Y FUNDADOR.

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Adolfo Rivero Caro perteneció al grupo de militantes del Partido Socialista Popular involucrado en el proceso de La Microfracción. Condenado por sus ideas disientes se convirtió en uno de los pioneros del movimiento por el respeto de los Derechos Humanos en Cuba.

Cubanuestra, al margen de cualquier dferencia de ideas, lamenta el fallecimiento de este colega que transitó de las filas del marxismo-leninismo a las del neoliberalismo en un honesto afán de justicia y libertad para su pueblo.

La Redacción

Colaboración eviada por Caro a nuestra revista en su primera época

Antecedentes del Movimiento de Derechos Humanos

Por: Adolfo Rivero Caro*


En Cuba, actualmente, el movimiento de derechos humanos representa la principal oposición interna a la dictadura comunista. Los antecedentes de este movimiento se encuentran en la oposición al viraje comunista de la revolución, a principios de los años 60. Aquel movimiento, que costó la vida de miles de personas y la prisión de muchos miles más (el llamado “presidio histórico”), representó una primera oposición, de carácter armado, al establecimiento de una dictadura totalitaria en Cuba. Sin embargo, enfrentado a la masiva popularidad de la revolución, que enarbolaba las banderas de la “justicia social”, y a la atmósfera revolucionaria de los años 60, inclyendo a Estados Unidos, ese movimiento fue prácticamente aniquilado.

Sin embargo, el contraste entre la promesa y la práctica de la revolución no tardó en generar descontento dentro de las mismas filas de sus partidarios. Una manifestación del mismo fue el llamado proceso de la “microfracción” de 1968 contra un grupo de militantes comunistas que, en su mayoría, fueron a dar a la cárcel. Entre ellos estaba Ricardo Bofill Pagés y otros que estarían entre los primeros activistas de los derechos humanos.

Al calor de los Acuerdos de Helsinki de 1975 y el surgimiento de los primeros organismos de derechos humanos en la URSS y otros países socialistas, Bofill fundó el Comité Cubano Pro Derechos Humanos (CCPDH) en 1976, junto con la Dra. Marta Frayde y unos pocos colegas. En contraste con la primera oposición a la revolución, este movimiento proponía las tácticas de la desobediencia civil y la resistencia pacífica, desarrolladas por el Dr. Martin Luther King. El movimiento pretendía dar un viraje civilista a la lucha política cubana. A fines de 1977, la Dra. Frayde fue condenada a 29 años de cárcel por espionaje, reduciendo al mínimo la actividad del CCPDH hasta 1980. Eventualmente, fue liberada y se estableció en España donde mantiene su activismo y dirige una publicación del CCPDH sobre los derechos humanos en Cuba.

En 1980, Bofill y los pocos disidentes que quedaban en libertad -Elizardo Sánchez Santacruz, Edmigio López Castillo, Adolfo Rivero Caro y Enrique Hernández Méndez- fueron encarcelados. El movimiento se reorganizó en la prisión y, a mediados de los años 80, cobró nuevo vigor cuando sus integrantes fueron saliendo de la cárcel. Por otra parte, la decisión del gobierno norteamericano de crear Radio Martí en 1985 le dió al pueblo cubano una fuente de información independiente y una forma de hacerse oir a la oposición.

El 10 de diciembre de 1987, Bofill, Reinaldo Bragado, Rolando Cartaya, Rafael Saumel, Edmigio López, Raúl Montesinos y Tania Días Castro se reunieron en el apartamento de esta última para discutir la situación de los derechos humanos en Cuba. Cartaya actuó como moderador. Radio Martí recibió una grabación de la reunión y ésta fue trasmitida, bajo el nombre de “Coloquio de La Habana”, los días 5, 6 y 7 de febrero de 1988. Era la primera vez, desde la misma isla, se denunciaban públicamente las violaciones de los derechos humanos en Cuba.

El 11 de febrero de 1988, en casa de los esposos Carlos Valdés y Alicia Fernández en el Vedado, el CCPDH organizó la primera exposición de arte disidente a la que asistieron alrededor de 200 personas, entre ellos periodistas extranjeros, diplomáticos y delegados de Americas Watch y del Comité de Abogados de Nueva York. Se presentaron cuadros y esculturas de Raúl Montesinos así como de Nicolás Guillén Landrián, Teodoro del Valle, Roberto Bermúdez, Carlos Quitana y Santos Martínez. También se expusieron poemas de destacados presos políticos como Ernesto Díaz, Alfredo Mustelier y el Dr. Alberto Fiblas.

En marzo de 1988, Bofill y sus compañeros fueron objetos de una furiosa campaña de ataques en la prensa radial, escrita y televisiva que incluyó un editorial del periódico “Granma” (“Un Quinto de Columna”, 3/16/1988), órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, y que ayudó a dar a conocer nacionalmente al movimiento de derechos humanos.

En todos los foros internacionales, tradicionalmente, Fidel Castro y su gobierno revolucionario habían jugado el papel de fiscales de los países occidentales por cuanta violación de los derechos humanos se producía fuera del campo socialista. Quizás por eso, ante el escándalo creado por las actividades del CCPDH, el gobierno cubano decidió actuar de manera desafiante e invitó a una delegación de Naciones Unidas para que visitara a Cuba y comprobara in sito la situación de los derechos humanos. Fue un grave error.

La comisión presidida por Alioune Sene de Senegal e integrada además por Sefi Attah de Nigeria, Todor Dichev de Bulgaria, José E.Ingles de Filipinas, Michael Lillis de Irlanda y Rafael Rivas Posada de Colombia llegó a La Habana el l6 de septiembre de 1988. Para asombro y desconcierto del gobierno revolucionario, más de mil personas que se identificaron con nombre, apellido, dirección y número de carnet de identidad, fueron a testimoniar personalmente ante la Comisión para denunciar violaciones de los derechos humanos, un hecho sin precedentes en la historia del movimiento en un país comunista. El 21 de febrero de 1989, la Comisión publicó un informe (E/CN, 4/1989/46) de 400 páginas que recogió esos testimonios.

Al año siguiente, en la reunión anual de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas reunida en Ginebra, una proposición de la delegación de Estados Unidos consiguió, por primera vez, que el gobierno cubano fuera censurado por sus violaciones de los derechos humanos. El gobierno cubano había pasado de acusador a acusado en los foros internacionales.

Posteriormente, Bofill y otros activistas marcharon al exilio desde donde han continuado su labor. Pero el movimiento de derechos humanos y de oposición en Cuba había llegado para quedarse. Los grupos de activistar se han multiplicado por todo el país. En realidad, la parte más importante de la historia del movimiento de derechos humanos, y de la oposición interna en Cuba, apenas comenzaba entonces.

Además del Comité Cubano Pro Derechos Humanos, dirigido en la isla por Gustavo Arcos Bergnes, han surgido numerosas organizaciones en todas partes del país. Entre ellas se destacan la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, presidida por Elizardo Sánchez Santa Cruz, y el Movimiento Cristiano Liberacíon, dirigido por el activista católico Osvaldo Payá Sardiñas.

Por otra parte, y en el nuevo espacio político creado, han surgido organizaciones independientes de profesionales. Tal es el caso de la Asociación de Abogados Agramontistas, dirigida por el Dr. Raúl Gómez Manzano; del Instituto de Economistas Independientes, del Buró de Prensa Independiente de Cuba, dirigido por Yndamiro Restano, así como otras dos asociaciones de periodistas, Habana Press y Cuba Press, todas miembros de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), conjuntamente con la Agencia Patria y la Asociación de Periodistas Independientes de Cuba. A su vez, estos esfuerzos en pos de una nueva sociedad civil incluyen al Colegio Médico Independiente que dirige Hilda Molina; La Asociación de Campesinos Independientes de Cuba; Sindicatos Libres; el Grupo Proyecto de Arte Alternativo de Cuba; el Colegio de Pedagogos Independientes y la Corriente Cívica Democrática que agrupa a ex profesores universitarios.

Propuesta de diálogo
En 1990 el CCPDH, encabezado por Gustavo y Sebastián Arcos Bergnes, por Oscar Peña, Jesús Yanez Pelletier y otros directivos dentro de la Isla, hizo público un llamamiento a un encuentro nacional de todas las partes del conflicto cubano. De esta manera el Comité y su figura central, Gustavo Arcos Bergnes, pasaron a ocupar un lugar prominente en la vanguardia de la cruzada civilista por promover, a través de negociaciones y esfuerzos políticos, el tránsito pacífico hacia una sociedad cubana democrática.

El activismo político del CCPDH en el marco de la disidencia cubana en modo alguno ha disminuido el papel de la organización en la promoción y el monitoreo de los Derechos Humanos en el país. Semanalmente, Gustavo Arcos y otros activistas dentro de Cuba hacen llegar por vía telefónica las denuncias de atropellos que se cometen contra la ciudadanía. Estas denuncias y documentos sobre la situación nacional cubana son procesados por el CCPDH en el exterior y distribuidos en las instituciones mundiales especializadas en estas esferas. El CCPDH en el exterior, a partir de los textos y testimonios recibidos desde Cuba, elabora un Informe Anual sobre el Estado de los Derechos Humanos de la ONU, a gobiernos, parlamentos y otras entidades.

La represión contra el CCPDH por parte del régimen de Castro tampoco ha cesado un momento. Los hogares de Gustavo y Sebastián Arcos han sido asaltados por turbas de elementos parapoliciales. Oscar Peña, Jesús Yánez Pelletier y Rodolfo González fueron agredidos en las calles por esas mismas turbas. Sebastián Arcos y González han estado en la cárcel por su activismo disidente. En julio de 1996 habían 134 activistas del Comité encarcelados, que han sido declarados “prisioneros de conciencia” por Amnistía Internacional.

El Comité Cubano Pro Derechos Humanos se multiplica
Del CCPDH han surgido otras organizaciones disidentes con perfiles de interés específico. El ejemplo más notable ha sido el Partido Pro Derechos Humanos, fundado el 20 de julio de 1988 como el ala política del Comité Cubano Pro Derechos Humanos. El médico Samuel Martínez Lara ha sido desde entonces uno de los impulsores principales de este proyecto. Después de muchos avatares y no pocas crisis, hoy el PPDHC lo dirigen dentro de la Isla un grupo de jóvenes, entre los que se encuentran Lázaro González Valdés, Lorenzo Pesccso y Lázaro García Cernuda.

Otro de los embriones de nueva sociedad civil surgido del CCPDH lo fue la Sociedad Pro Arte Libre, que se creó a partir de la Sección de Arte y Literatura del Comité. Rita Fleitas, Omar López Montenegro, Estela Jaime y otros jóvenes creadores continúan sus esfuerzos para regresar a Cuba y proseguir su labor.

Gustavo Arcos Bergnes y Jesús Yánez Pelletier han formado parte del trabajo de Concilio Cubano, que encabezó y ha dirigido dentro de Cuba el joven abogado Leonel Morejón Almagro. En consecuencia, con la visión integral de la disidencia cubana del CCPDH, nuestra organización inició y ha promovido la propuesta para el otorgamiento del Premio “Andrés Sakharov”, de 1996, que otorga el Parlamento Europeo para Leonel Morejón Almagro.

Como parte de la estrategia de mantener permanentemente los retos políticos opositores a Castro, Gustavo Arcos y Yánez Pelletier han integrado el Grupo de Trabajo Interno de la Disidencia, que ha llevado a cabo varios llamamientos a la Opinión Pública Internacional en torno a la grave situación cubana.

En el frente de la batalla transnacional por el respeto integral de los Derechos Humanos en Cuba y en todo el Orbe, en 1978 el CCPDH ingresó en la Sociedad Internacional para los Derechos Humanos, que tiene su sede en Frankfurt, RFA. Desde 1992 el Comité en el exterior está a cargo de la División Latinoamericana de la IGFM, que se encuentra en la ciudad de Miami. En la misma dirección, el CCPDH trabaja estrechamente con la Fundación para los Derechos Humanos Andrei Sakharov, que dirige Elena Booner en Moscú.

A su vez, colaboramos con Amnistía Internacional; con el Comité Italiano para los Derechos Humanos que dirige Laura González en Roma y con otras entidades similares. La Dra. Martha Frayde dirige el CCPDH en España y Orlando Blanco en Ginebra, Suiza.
Aún en nuestros días una de las ramas de trabajo más importantes del CCPDH se desarrolla dentro del presidio político cubano. El activismo del Comité en los presidios, que conenzó en la cárcel Combinado del Este de Ciudad de La Habana con Ariel Hidalgo, Domingo Jorge Delgado, Teodoro del Valle y otros tantos luchadores, continúa con todo vigor.

De manera muy especial, en la cárcel de Canaleta, de la provincia de Ciego de Avila en la zona central de Cuba, existe un frente del Comité Cubano dirigido por el poeta Reinaldo Soto Hernández. Estos activistas de derechos humanos en ese presidio han editado de manera manual una revista titulada “Transición”, que contiene documentos de denuncia sobre las condiciones infrahumanas imperantes en ese recinto. (En nuestra publicación, “Siglo XXI”, en Internet, próximamente incluiremos reproducciones de “Transición”. Segmentos del Comité Cubano similares bregan en otras cárceles cubanas a cargo de activistas como Armando Alonso, Arturo Suárez Ramos, Jesús Marante Pozo y muchos otros.


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* Nació en La Habana. Se unió a la clandestinidad anti-Batistiana y al Partido Comunista mientras estudiaba derecho en la Universidad de La Habana. Desde comienzos del régimen de Castro fue Jefe de la Organización Juventud Comunista en la región de La Habana, así como director de Mella, el periódico de la juventud comunista. En 1964 devino profesor de Marxismo en la Universidad de La Habana. En 1968 fue denunciado por Granma a causa de desacuerdos con el régimen, separado de todas sus posiciones oficiales y forzado a trabajar como obrero. A principios de los años 1980 fue miembro fundador del movimiento cubano de derechos humanos, viivió bajo vigilancia constante y fue condenado repetidamente a prisión. En 1968 fue nuevamente denunciado por Granma antes de permitírsele emigrar a Francia, que lo recibió como refugiado político. Se estableció en los Estados Unidos en 1989 y reside actualmente en Miami. Es abogado, analista político y traductor, y escribe artículos para conocidas publicaciones. En el año 2003 fue mención de honor del premio de opinión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

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