Dos destinos y un exilio

http://cubanuestra3.files.wordpress.com/2009/07/aereopuertodemiami2.jpg?w=441&h=239
Foto: Carlos M. Estefanía

 

Los exiliados cubanos que residimos en Miami tenemos dos destinos preferidos cada verano: La Habana y Punta Cana. El Aeropuerto Internacional de la Ciudad Mágica se llena de coterráneos nuestros todos los años con todos sus familiares, desde los niños, hasta los abuelos. Familias completas disfrutan sus vacaciones en estos dos tan codiciados centros turísticos del continente americano.

Los cubanos que llevan menos tiempo viviendo en Estados Unidos prefieren pasar sus vacaciones con sus seres queridos en la isla, mientras que los que abandonaron Cuba en los años sesenta y ochenta buscan otras alternativas, en este caso Punta Cana es el lugar ideal por su similitud a la Mayor de las Antillas. Sus bellas playas, sus deliciosos buffets de mariscos y los paquetes All inclusive (Todo incluido) se han convertido en una verdadera ganga muy difícil de superar.

Es lógico que los que llevan menos tiempo viviendo en el país de las oportunidades prefieran estar con sus familiares más cercanos en su tierra natal cuando sus hijos terminan las clases. Los que abandonaron Cuba varias décadas atrás si acaso tienen allá algún que otro pariente lejano. Durante la presidencia de Barack Obama se han incrementado en gran medida los viajes a la isla y el envío de remesas familiares, aunque una reciente enmienda propuesta por el congresista Mario Díaz-Balart pretende cambiar un poco estas medidas.

Los descomunales “gusanos” (bolsos grandes) y los sombreros de paño de alas amplias son muy conocidos en el Aeropuerto de Miami, al igual que las envolturas en plástico de todo el equipaje. Estas compañías han encontrado en los que viajan a Cuba a sus más fieles clientes a través de los años. Todos sabemos qué rumbo llevan estas personas de solo verlas llegar. La forma peculiar de gesticular al hablar y el alto tono de voz cuando se expresan nos confirman que son cubanos de pura cepa, y a mucha honra.

Nos gustaría que en un futuro no lejano los cubanos que residen en La Habana y el resto de la isla nos puedan visitar libremente como lo hacemos los que vivimos en un país libre como nosotros, sin necesidad de una Carta de Invitación ni una Visa como sucede ahora. Ellos también tienen derecho a pasarse sus vacaciones con sus familiares, ya sea en Miami, Punta Cana o dónde les plazca. ¡Ojalá así sea!

Juan Carlos León

Miami, FL., USA

http://bitacoraparticipativa.blogspot.com

Anuncios

LA NEGACIÓN DE UN ROSTRO

Without the King

Por, Amelia M Doval
dovalamela@yahoo.com

Without the King, es una película – documental que narra la historia de un rey africano y su relación con el pueblo. El poder de una monarquía tiránica que acumula millones en bancos Suizos y Saudíes mientras su país, tan pequeño como L. Angeles, tiene un promedio de vida de 32 años y casi el 42,6 % de la población vive infectada con el virus del HIV. Un aproximado de 80,000 niños sufren el mal y las condiciones de vida son alarmantes. En respuesta a la batalla internacional, su rey ha tomado 14 esposas y las dos últimas de 13 años.

A pesar de contar con una inmensidad de terreno fértil, la insuficiente o casi nula cooperación del gobierno crea una miseria alimentaria que provoca que se dependa de la ayuda internacional para poder sobrevivir. Swziland (asi se nombra el país), ha discutido en dos oportunidades cambios en la Constitución que procuren transformaciones en las leyes para mejorar la vida del pueblo.

El Rey, escucha y continúa los cambios en un paso lento, el pueblo se revela, toma las armas y batalla contra un ejército que lo vence. La hija mayor, la princesa, estudia en una universidad católica de E.U.A, se enfrenta al reto de conocer la realidad más de cerca.

Asociar la historia, que pudiera parecer sacada de un libro de cuentos, con Cuba es asunto obligado pero, nos confundimos con el concepto de las imágenes. Cualquier cubano asociaría el Rey con el régimen nuestro sinembargo, los rebeldes que protestan llevan camisetas con fotos del Che¿dónde y en qué momento se tergiversó la historia?, ¿quién vende la imágen de un asesino amigo del monarca como líder de los verdaderos revolucionarios? ¿quién es el Che para ellos?

Los rebeldes Swzilandeses quieren derrocar la monarquía e implantar la democracia, deberíamos advertirle que la foto de su líder niega su batalla. Luchan por una causa y se visten de su propio enemigo. Quizás la presencia cubana en tierras africanas todavía tiene sus raíces y algún día pudiera surgir un Chaves, un Morales u otro vestido con túnicas falderas y repitiendo discursos ya manidos¿Estará Africa tan cerca como para dejarse influenciar o tan lejos para creer las mentiras? De todas formas el Rey y Castro estrecharon manos en algún momento.

Exiliado de sí mismo


El cielo de París. Foto de Annick-Aimée Christmann

 

 

París, 21 de junio de 2011.

Querida Ofelia:

Soy un hombre de suerte. Mi brillante colega profesora de francés  Annick-Aimée Christmann, me ofreció un texto muy profundo y bello que ella escribió sobre el exilio.

Es ese mal el que seguimos padeciendo  millones de seres humanos a lo largo y ancho de nuestro planeta, desde que Adán y Eva fueron desterrados del Paraíso, convirtiéndose así en los dos primeros exiliados de la historia. Acompañaba al texto una foto tomada por ella del cielo de París. Ese azul es el mismo que el de su mirada, azul turquesa como  la piedra sagrada de los aztecas

Pude haberlo traducido, pero al mostrárselo a mi gran amiga Eyda T. Machín, ésta también se emocionó. Le pedí si podía hacer la traducción, pues como ella es  mujer, poeta y exiliada, reúne las condiciones para comprender íntimamente las ideas que mi querida colega quiso expresar. La hizo con gran placer,  según sus propias palabras. Aquí te la envío. Disfruta de este bello regalo  de una  francesa y hazlo conocer a los que te rodean que conocen la lengua de Cervantes o la de Molière.

 

Exiliado de sí mismo. 

 

Ellos están hechos de silencios, a veces a la espera, como si quisieran  agarrarlo todo, comprenderlo todo, retenerlo todo para fundirse mejor en vuestras palabras que se convertirán en las suyas. Se alimentan de vuestro pasado, de vuestras anécdotas, de vuestra historia y de nuestra Historia. Inclusive algunos de ellos han perdido hasta su acento. Hacen malabarismos con la lengua francesa y resbalan en su regazo.

 

Ellos – los exiliados. Les han robado el espacio donde nacieron. Como en una guerra de conquista. Pueden montar la guardia ante su pasado que sólo ellos conocen. Pero les han robado esa fuente, ese jardín, esa pared, esa escalera, esa escalinata, esa plaza, esa carretera, esa acera donde dieron sus primeros pasos, ese pedazo de tierra que se nos pega a la piel como una cuna. Pero no ha sido destruido. Existe, pero allá lejos. Bastarían  pocas horas para estar de nuevo allá. Entre los suyos. Ya es demasiado tarde, el tiempo ha deslizado sus miradas bajo la tierra.

 

Tierra ingrata. Los ha renegado, olvidado, abandonado. Y cuando sopla de nuevo el viento de  la Libertad, más tarde, mucho  más tarde, ya no reconocen ni los lugares ni los rostros… pero  ellos encuentran de nuevo a  aquéllos  que ellos fueron, expulsados un día de su paraíso, como si los hubieran arrancado de sí mismos, en carne viva.

 

En carne viva o sea, vivo. Y su paciencia lejana es la del amor : la que espera, para cerrar los ojos, el regreso del ser amado.

 

Annick-Aimée Christmann. Traducción : Eyda T. Machín

 

Exilé de soi-même.

 

Ils sont faits de silences parfois attentifs, comme s’ils voulaient tout prendre, tout comprendre, tout retenir pour mieux se fondre dans vos paroles qui deviendront leurs. Ils se nourrissent de votre passé, de vos anecdotes, de votre histoire et de notre Histoire. Ils ont même pour certains, perdu jusqu’à leur accent. Ils jonglent avec la langue française et se glissent dans son giron.

 

Ils — les exilés. On leur a pris l’espace où ils sont nés. Comme une guerre de conquête. Ils peuvent monter la garde devant leur passé qu’ils sont seuls à connaître. Mais cette fontaine, ce jardin, ce mur, cet escalier, ce perron, cette place, cette route, ce trottoir où ils ont posé leurs premiers pas, ce bout de terre qui nous colle à la peau comme un berceau leur a été ravi. Il n’est pas détruit. Il est là, mais là-bas. Il suffirait de quelques heures pour y être à nouveau. Parmi les siens. Trop tard, le temps a glissé leurs regards sous terre.

 

Terre ingrate. Elle les a reniés, oubliés, abandonnés. Et quand souffle à nouveau la liberté, plus tard, bien plus tard, ils ne reconnaissent plus lieux et visages… mais  ils retrouvent celui qu’ils furent, chassé un jour de son paradis, comme si on l’avait arraché à lui-même, écorché vif.

 

Vif donc vivant. Et leur patience lointaine est bien celle de l’amour : celle qui attend pour fermer les yeux, le retour de l’être aimé.

 

Annick-Aimée Christmann.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz con inmenso cariño y simpatía,

Félix José Hernández.

 

 

 

Humor cubano: un europeo entre Cielo e Infierno

Varadero, Cuba.

París, 13 de junio de 2011.

Querida Ofelia,

Este chiste se lo hizo una vieja amiga ayer, en el Café de la Paix mientras cenábamos, a un amigo suyo galo un poco despistado, que nos contaba que su hijo había pasado una semana de vacaciones en Varadero tan maravillosamente, que se quería ir a vivir a Cuba:

Un europeo muere y sube al cielo, allí lo espera San Pedro, el cual le dice:

-Tú has sido muy bueno, por lo tanto te abro las puertas del Cielo por la eternidad.

Pero al cabo de una semana de música celestial, nubes y palomas blancas como el algodón y misa todos los días, se aburre horriblemente. Por tal motivo va a hablar con San Pedro y le pide autorización para ir a ver por unos días cómo es el Infierno. San Pedro le responde:

-Está bien, toma ese camino a la izquierda. Te doy una semana de permiso.

El europeo toca a las puertas el Infierno y le abre nada menos que Fidel Castro, el cual le da la bienvenida.

El europeo pasa una semana en una playa de arenas blancas, mar color turquesa, a la sombra de los cocoteros, entre mulatas bellísimas bailando la salsa todas las noches, comiendo langostas grillé a la orilla del mar, al mismo tiempo que se deleita con los mojitos y los daiquirís.

Al terminar la semana de permiso, regresa al Cielo y cuando San Pedro le abre le dice:

– Lo siento mucho San Pedro, yo prefiero el Infierno al Cielo.

– Reflexiona bien, pues si te vas no tendrás posibilidad de regresar.

– No importa, responde el europeo.

Se dirige hacia las puertas del Infierno, le abre Fidel Castro y casi inmediatamente un grupo de diablos se lanza sobre él y comienzan a quemarle los pies, arrancarle las uñas y darle golpes.

El pobre europeo desesperado pregunta a Fidel Castro:

– ¿Dónde están la playa, las mulatas, las langostas, los mojitos, el Paraíso donde yo me encontré durante una semana?

Castro le responde:

– Lo siento mucho, antes tú eras turista, pero ahora, eres… ¡RESIDENTE!

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

Devela el CNP cuadro de Orlando Zapata Tamayo

 

https://i0.wp.com/profile.ak.fbcdn.net/hprofile-ak-snc4/41596_127616907273814_5591_n.jpg

 

Por Roosevelt F Bernal
<roosmar2909@att.net>

 

El Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio develará, el jueves 30 de junio, a la una de la tarde, en sus oficinas del 900 SW 1st Street, suite 200 (Centro Comunitario Manuel Artime), de la Pequeña Habana, un cuadro del mártir cubano Orlando Zapata Tamayo, quien murió en Cuba el 23 de febrero del 2010 tras una larga huelga de hambre en demanda de libertad y respeto a los derechos humanos durante la cual el régimen le negó el agua por 18 días, hasta su muerte, que su madre Doña Reina Luisa Tamayo, denunció como “un crimen de los hermanos Castros”

Día tras día con los Hermanos al Rescate

 

 

París, 19 de junio de 2011.

Querida Ofelia:

A finales del año pasado recibí de regalo desde Los Ángeles, el libro “Día tras día con los Hermanos del Rescate”, escrito por William (Billy) Schuss. Me lo envió mi estimado amigo Roberto Fernández, director del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano. Sólo ahora he encontrado el tiempo para leer sus 234 páginas y observar con detenimiento el álbum de fotos testimonio de la labor de esos seres humanos extraordinarios, que ocupan las siguientes 72 páginas y analizar los importantes documentos de las 24 finales.

Billy Schuss nació en La Habana en 1935, estudió en los EE.UU. donde se graduó de Asociado en Artes en Justicia Criminal. Fue infiltrado en Cuba, en donde trabajó con grupos anticastristas hasta abril de 1961, cuando se asiló en la Embajada de Brasil. Gracias a un salvoconducto logró salir hacia los EE.UU. vía Caracas.

Escribió en la dedicatoria de este interesante libro:

“A nuestros verdaderos héroes: Carlos Costa, Mario de la Peña, Pablo Morales y Armando Alejandre. Que Dios los tenga en la gloria”

El prólogo fue escrito por Juan Clark, Ph. D. Profesor Emérito de Miami-Dade College. Hombre brillante, al cual tuve el honor de conocer en el congreso de disidentes cubanos organizado por mi inolvidable amiga Laura González y llevado a cabo en Roma : Europa chiama Cuba!

Clark escribió:

“Ellos (los balseros) no vienen buscando el sueño americano, sino huyendo de la pesadilla totalitaria cubana”.

“Se ha estimado que uno de cada tres que intenta la fuga la alcanza, siendo los restantes dos tercios muertos o capturados. Es en esta coyuntura donde surge la idea de hacer algo dentro del exilio cubano para rescatar y salvar a los que arriesgaban su vida de esta forma”

“Bill nos narra también el hecho y el dolor infinito experimentado ante el vil asesinato en el aire de Armando Alejandre, Carlos Costa, Mario de la Peña y Pablo Morales, caídos en fecha tan significativa como la de un 24 de febrero del año 1996.Ese asesinato tendrá que ser recordado por las futuras generaciones como ejemplo de maldad de un sistema que debe catalogarse como diabólico. Fueron cuatro jóvenes que dieron sus vidas por la causa más alta, la de salvar a compatriotas que sólo buscaban el derecho a ser libres”.

A todo lo largo del libro Bill nos narra numerosas anécdotas sobre el combate cotidiano de aquel grupo de hombres y mueres de diversas nacionalidades, por salvar las vidas de los balseros. Entre ellos hubo dos franceses: Virginie Bouchette e Yves Houssin.

Provocan un profundo sentimiento de injusticia las historias de balseros interceptados y capturados por las lanchas del régimen castrista en aguas internacionales y los maltratos sufridos por los que lograron llegar a Las Bahamas, por parte de las autoridades de ese país que nos pinta la publicidad como Paraíso Turístico.

En la página 33 podemos leer la repugnante acción de cómo lograron infiltrarse dos espías castristas entre los valientes pilotos:

“También se nos une René González quien, de acuerdo con su versión, era piloto fumigador en Cuba y se fuga en uno de aquellos aviones pidiendo asilo en los Estados Unidos. Desgraciadamente, esta adquisición fue funesta para nuestro grupo. René resultó serespía del gobierno de Cuba y su complicidad resultó en el asesinato de nuestros hermanos pilotos en aguas internacionales en el Estrecho de la Florida.

Se nos suman Alex Steiselbhon y Tom Van Hare. Guillermo Laresnos presenta a un piloto de Migs en Cuba, Juan Pablo Roque, el cual dice haberse escapado de Cuba nadando a través de la Bahía de Guantánamo y pidiendo asilo en la Base de Guantánamo. Este personaje se convirtió en un “doble agente”. Más tarde se comprobó que trabajó de informante para el Buró Federal de Investigaciones de los Estados Unidos (FBI) y al mismo tiempo trabajó como espía para el gobierno cubano y fue el principal instrumento en la conjura para asesinar a nuestros hermanos.”

La organización Hermanos al Rescate funcionó durante casi trece años, hasta enero de 2003, debido a “la ley pies secos pies mojados”, que entró en vigor durante el gobierno de Bill Clinton.

Entre los testimonios de pilotos que Bill nos presenta, estimo que el más conmovedor es el de Conrad Weber. También el intenso trabajo llevado a cabo a lo largo de más de una década por José Basulto es ampliamente reasaltado por el autor.

Para que no sean olvidados por las generaciones futuras, José Morales nos cuenta:

“ Yo vivía entonces en Tampa y tomé la firme determinación de hacer algo para preservar la memoria de mis hermanos caídos. Decidí que haría lo imposible para construir un monumento y nombrar una esquina, la Esquina de los Hermanos al Rescate.

La construcción del monumento de los Hermanos al Rescate y la Esquina de los Hermanos al Rescate en Tampa no fue fácil. Por más de cinco meses estuve haciendo gestiones con los dife­rentes departamentos que requerían la aprobación para construir lo que varios oficiales de la ciudad de Tampa llamaban una tumba, en una de las esquinas más importantes de la ciudad. La esquina de los Hermanos al Rescate y el monumento de los Hermanos al Rescate en Tampa están muy bien situados. La intersección de Dale Mabry y Columbus Drive está a dos cuadras del Stadium de los New York Yankees; a dos cuadras de los Bucaneros de Tampa y en la esquina donde hay que doblar para el Aeropuerto Internacional de Tampa.”

En el libro se reproducen las cinco páginas de Paralelo/24, donde José Basulto publica dos artículos interesantísimos, verdaderos documentos que servirán para escribir la historia del exilio cubano y las atrocidades cometidas por el régimen cubano y sus agentes infiltrados: “Suspendidos nuestros vuelos” y “El culto a la violencia”

Mil gracias a Roberto por haberme regalado este importante libro, que te haré llegar por la vía acostumbrada. Haciéndolo circular entre amigos y familiares, ponemos nuestro granito de arena en la lucha contra la desinformación y la difamación, engendros paridos por el régimen castrista.

Un gran abrazo desde estas lejanas tierras allende los mares,

Félix José Hernández.

Treinta años de destierro y de Libertad

 

 

París, 21 de mayo de 2011.

Mi inolvidable Ofelia:

Hoy se cumplen treinta años de aquel abrazo de despedida que me diste en nuestro hogar de la calle Soledad en Centro Habana. Después de haber pasado un año « apestados » en nuestro país, acosados por los « gloriosos » dirigentes del « glorioso » C.D.R.: Arranz, Fina Down y su hermano el « compañero » comandante, que nos vigilaba desde la ventana del inmueble de enfrente, verdadera torre de control del tercer piso y… el peor de todos: Ramón Vázquez, organizador del bochornoso mitin de repudio contra nosotros. Éste último había vociferado por el megáfono del C.D.R. que nos daría una buena “monda” antes de que nos fuéramos del país, para que recordáramos la intransigencia revolucionaria del C.D.R. Leopoldito Martínez.

Aquel 21 de mayo de 1981 estaban en la terraza del aeropuerto José Martí mi padre y mi cuñada Magdalena. Yo llevaba un pañuelo rojo, que agité al subir la escalerilla del avión, como habíamos convenido, señal de que habíamos logrado pasar la temible aduana.

Subimos al DC-10 de Iberia que nos conduciría hacia La Libertad (Madrid). Estábamos ya sentados cuando mi vista se cruzó con la de la empleada de Iberia que nos había vendido los billetes en la oficina de La Rampa. Al verme con lágrimas en los ojos me dijo: ¡Buena suerte! Fueron las últimas palabras cubanas que escuché antes de que el avión despegara.

Dicen que cuando se acerca la muerte, la persona ve desfilar ante sí toda su vida; yo la vi durante aquel viaje sobre el Atlántico que fue como un desgarramiento. Me sentía Libre, pero no podía imaginar cuantos tragos amargos tendría que soportar, sobre todo en los primeros tiempos en la que sería mi Patria de adopción: la caída hasta el fondo de la escala social, analfabeto y « machucando » el francés con un acento que me hacía pasar como tonto a los oídos de los racistas e ignorantes de este gran país y, el no tener ni un franco en el bolsillo, en una sociedad capitalista de consumo desenfrenada.

Después de cuatro meses en un foyer (hogar para refugiados políticos) en Saint Martin de Crau, cerca del Mediterráneo, regresamos a París y comencé a trabajar en una fábrica como peón, en los arrabales parisinos de Villeneuve Saint -Georges. El día en que tuve que palear fango bajo la nieve hacia camiones, durante largas horas hasta que sonó la sirena a las 5 p.m. Caí desplomado por el cansancio y allí casi cubierto por el fango y la nieve, sin testigos, me puse a llorar al imaginar que si mi madre me hubiera visto en aquellos momentos: sucio, en una cuneta y con el frío que parecía que me iba a partir la nariz, las orejas y los dedos, se hubiera conmovido . De niño ella me decía siempre: “tienes que estudiar, si no lo haces, lo que te espera es cortar caña”. Y yo estudié: Italiano y después obtuve el diploma de Profesor de Geografía. Durante once años trabajé en Cuba como profesor de Geografía, primero en los Camilitos de Cubanacán y Baracoa, después en las E.S.B. William Soler, Ignacio Agramonte y por último en la Mártires de Humboldt 7. Durante el verano y las Navidades, trabajaba como intérprete y guía de delegaciones de « compañeros » italianos que iban a la Isla del Dr. Castro en peregrinaciones políticas.

Mientras tanto, mi esposa, que había logrado salvarse del linchamiento de los « compañeros » del Ten Cent de Galiano, en donde trabajaba, al lograr huir por la calle San Rafael hasta nuestro hogar, ahora trabajaba como criada en casa de una familia adinerada. La Sra. gala la puso a pulir los muebles con un producto que le quemó las manos y como “compensación”, le aumentó el « salario » de un franco (15 centavos de dólar en aquellos momentos) al día. Esta señora era muy católica, apostólica y romana, ya que la encontrábamos cada domingo en la misa. Como buena cristiana, al salir a la acera ofrecía una moneda a alguno de los pobres que se acercaban a las puertas de la Chapelle Saint Lèon.

Recuerdo que cuando mi padre fue a devolver el uniforme con el cual había salido huyendo mi esposa al Ten Cent de Galiano y recuperar sus ropas del vestuario, aceptaron el primero, pero según parece alguna « compañera » había revolucionariamente confiscado las ropas de la « gusana ».

Mi hijo, que había sido expulsado a la edad de cuatro años del Círculo Infantil « 19 de Abril », pues según su directora, no quería hijos de escorias allí, estaba ahora en la escuela pública primaria Parmentier, en la que habían hecho un grupo de alumnos extranjeros de varias edades , para que aprendieran el francés. Eran: argelinos, tunecinos, vietnamitas, marroquíes, etc.

Un día el niño me dijo:

-Papá, los niños franceses no quieren jugar conmigo en el recreo.

-¿Por qué?- le pregunté.

-Porque dicen que yo soy extranjero.

Fui a la escuela y me percaté de que todas las filas de los niños de primero a sexto grado estaban formadas por niños franceses blancos, de cabellos castaños o rubios en gran parte, mientras que en una fila aparte, de la cual mi hijo era el más pequeño, estaba compuesta por niños extranjeros que no conocían el francés, de piel mate o canela, cabellos oscuros y rizados, es decir: étnicamente diferentes.

Pedí una cita con la maestra, la cual, al no lograr comprenderme bien, debido al nivel muy bajo de mi francés en aquel momento, me dijo que en Francia era así y… sanseacabó. Yo quería darle mi opinión de que si cada niño extranjero estuviera en un aula con niños franceses, haría más progresos en la lengua, lo cual no ponía en tela de juicio las buenas intenciones de la escuela en hacer un grupo sólo de niños que no conocían el francés para enseñárselo.

Pero al mismo tiempo fuimos conociendo a familias galas extraordinariamente solidarias que prácticamente nos adoptaron, protegieron y ayudaron por todos los medios posibles. Darles las gracias a todas aquí es casi imposible, pues temo olvidar a alguna.

Marie Cécile Borocco fue una mujer que nos hizo pasar excelentes veladas en su apartamento de Montmartre y magníficas vacaciones en su casa de campo a orillas del río Loira.

Mme. Vaz, profesora de español de origen armenio (su familia fue víctima de las masacres efectuadas por los turcos), nos daba clases de francés gratis tres veces a la semana en su casa.

M. y Mme. Villoteau nos prestaron un pequeño apartamento amueblado durante cuatro años y nunca pagamos ni si siquiera el agua o la electricidad.

M. y Mme. Le Sage, que eran farmacéuticos, nos proporcionaban las medicinas gratis, incluso para enviar a nuestras familias a Cuba. Gracias a ellos pudimos ir al dentista gratis.

Mme. Le Page venía cada tarde a nuestro hogar a hacer las tareas escolares con mi hijo para que aprendiera un buen francés. Su esposo Bernard y sus padres, los inolvidables M. y Mme. Roch nos recibían en su casa como si fuéramos de la familia. Celebramos muchas Navidades con ellos y con los estimados amigos Madeleine y Roger Coursier. También hacíamos un gran almuerzo cada año por el cumpleaños de Bernard y el mío el 21 de febrero.

La pareja de Pierre y Geneviève Bourgarel merece el Óscar de la Solidaridad. Cada fin de semana mi hijo lo pasaba en su casa junto a los cinco hijos de ellos, para que aprendiera bien el francés y los juegos de los niños franceses. Fue Mme. Bourgarel la que nos hizo conocer a toda su familia. Una de sus hermanas, Solange Chabouche me presentó al gran Aurelio Pérez.

Aurelio era profesor en un reputado instituto parisino y formador de profesores de español. Fue él quien me hizo conocer a un grupo de profesoras, que como todas las personas anteriormente citadas, son hogaño grandes amigos: Joëlle Fuchs, Jeanne-Marie Nicolas, Marifé Poggioli, etc.

Pasé a trabajar de la fábrica a un supermercado (de donde me pusieron de patitas en la calle por haber roto una botella de cognac), de allí como vigilante nocturno en un hotel (de donde me fui pues estaba harto de que me tomaran por un tipo disponible sexualmente). Los sábados y domingos, junto con mi hijo de seis años repartía folletos publicitarios en los buzones, para ganar algunos francos que paliaran nuestra crisis económica. Durante tres años trabajé como: bibliotecario, documentalista, vigilante escolar y profesor suplente de español. Estuve asistiendo al curso nocturno de l‘Institut Catholique, gracias al cual obtuve el diploma de Documentalista.

Aurelio Pérez me explicó los programas universitarios, me dio clases gratis de gramática, redacción, didáctica, etc. Logré la matricula en la universidad y tres años después obtuve la Licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas. Posteriormente me preparó para pasar las oposiciones para ser profesor de español y gracias a su ayuda desinteresada logré obtener un puesto.

Mientras tanto, mi hijo estuvo del segundo al noveno grado (gracias a la ayuda de la familia Bourgarel) en la Escuela Sainte Thérèse– de las monjas de San Joseph de Cluny-. Después, gracias a Aurelio Pérez estudió tres años de en el reputado Institut de l’Alma de las monjas Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús. Posteriormente estudió durante seis años en la Universidad de Jussieu y triunfó en las oposiciones para convertirse en profesor de Física y Química.

Tuve excelentes relaciones con las monjitas de l‘Institut de l’Alma donde también trabajé como documentalista, pues ellas fueron expulsadas de Cuba cuando fueron expoliadas de la célebre escuela El Sagrado Corazón, de La Habana.

Mi esposa logró entrar en 1983 en la cadena de Hoteles Hilton, en donde trabajó durante veintisiete años. Ya te expliqué en una carta anterior las numerosas ventajas que obtuvo. Logramos recorrer cincuenta y seis países con sus capitales respectivas gracias a la Compañía Hilton.

Muchos amigos galos me preguntan:

¿Cuáles son los viajes más bellos que has hecho?

-Los recorridos por: Tailandia, Laos, Islandia, el crucero por el Nilo en Egipto, Israel y el crucero de San Petersburgo a Moscú por canales, lagos y el majestuoso Volga.

¿Cuáles son tus ciudades preferidas?

-París, New York, Venecia, Roma y Jerusalén. A todas ellas las conozco tan bien como La Habana, a fuerza de haberlas visitado y recorrido numerosas veces. ¡Son mis ciudades!

-¿Cuáles son los países que ocupan un lugar en tu corazón?

-Cuba, España, Francia, Italia y los E.UU.

¿En qué países no te sientes extranjero?

-En España, Italia, República Dominicana y Puerto Rico.

¿Cuándo te retires a los 65 años, a dónde te gustaría ir a vivir?

-Sin lugar a dudas a Isla Verde en Puerto Rico, por su clima, su mar, su flora, su belleza y su gente maravillosa.

¿En dónde viven la mayor parte e tus amigos y familiares?

-En Miami, París, New York y en la isla bellísima italiana de Ischia.

¿Cuáles han sido los momentos más felices de estos treinta años

-La llegada a Madrid directo desde La Habana el 21 de mayo de 1981, la graduación y la boda de mi hijo y los bautizos de mis dos nietos.

¿Cuáles han sido los momentos más duros?

-El no haber podido acompañar a mis padres en los últimos momentos de sus vidas allá en mi lejana Patria.

¿Qué es lo que más te ha indignado desde que eres un hombre Libre?

-La masacre del transbordador 13 de marzo, la devolución del niño Elián a Castro, el derribo de las avionetas de los Hermanos al Rescate, los atentados del 11 de septiembre en los EE.UU. y los de los trenes en Madrid.

¿Cuáles han sido los momentos de gran emoción?

-La caída del Muro de Berlín y el derrumbe del Bloque Comunista del este de Europa.

He trabajado quince años en la universidad como profesor de Civilización de América Latina, gracias a mis amigos del Cono Sur Osvaldo y Luis, que me recomendaron y presentaron a la catedrática Louise Benat -Tachot, jefa del Departamento de Letras, a la que considero como una de las mujeres más brillantes que he conocido.

Nuestro hijo se casó con una chica encantadora, profesora de Economía y de esa historia de amor han nacido dos retoños maravillosos, un niño que hoy tiene cuatro años y medio y una niña de dos años y medio. Es el regalo más bello que Dios nos ha podido hacer. ¡Cómo te hubiera gustado estar en esa bella boda y en los bautismos de mis nietos!

He realizado todos mis sueños de Libertad: he recorrido el mundo junto a mi pequeña familia, he escrito y publicado más de mil crónicas en mis “Memorias de Exilio” gracias a http://www.camcocuba.org . Cientos de ellas han sido publicadas en http://www.cubanuestra.eu (Estocomo), http://www.cubamatinal.es (Madrid) y http://www.cubaenelmundo.com (Miami).También he publicado diez libros en Tenerife España de la serie “Cartas a Ofelia” gracias al Taller-Escuela de A.F.I.Sc. “eu’93” (EUROPA Actualidad): http://www.eu93.net He podido leer, ver, escribir, andar, visitar, escuchar todo lo que he deseado sin ningún tipo de limitaciones.

Soy miembro del Colegio Nacional de Periodistas de la República de Cuba en el Exilio y del Pen Club de Escritores Cubanos en el Exilio. He ganado tres premios internacionales de periodismo y uno literario.

He tenido colegas extraordinarias que me han aportado un gran enriquecimiento cultural y sobre todo humano: Maryse Buisson, Catherine Blanchet, Marie-Paule Romain, Madeleine Le Page, Françoise Salavert, Geneviève Escande, Claire Koegler, Claire d’Orgeix, Daniele Lee, etc., a las cuales doy mis más sinceras gracias por brindarme tanto desinteresadamente.

En 1985 Marie-Paule y su esposo firmaron un documento junto a mi esposa y yo frente a un notario, por el cual se comprometían a adoptar a nuestro hijo en caso de que nosotros muriéramos o nos viéramos en la imposibilidad de mantenerlo y educarlo. Ese fue un gesto bellísimo de esa gran pareja de amigos.

Mis amigos españoles : Fernando y Carmen Domenech, junto a toda su gran familia y la de Manuel y María Álvarez junto a la de ellos, han compartido con nosotros a lo largo de estas décadas todo lo que poseen, en nuestras numerosas visitas a nuestra querida Madre Patria. Un recuerdo especial es el de nuestro inolvidable y fiel amigo Jesús Álvarez que debe de estar en estos momentos muy cerca del Señor.

En la espléndida Italia tenemos tantos amigos que tengo el temor de olvidar aquí a alguno. Todos nos han brindado amistad y hospitalidad en nuestros numerosos recorridos por su tierra: Nello, María Rosaria, Antonio, María Teresa, Gino, Gió, Renato, Rosita, María Angela, Elena, Titti, Diana, Amelio, María, Bruna, Cecilia y un largo etcétera.

Italia ha dado una nueva Patria a mi hermano, su esposa e hijos, por lo que le estaré eternamente agradecido.

En estos treinta años he aprendido algo muy difícil: ¡A SER LIBRE! Lo que significa tolerar a los que son diferentes a nosotros por sus ideas políticas, su religión, su origen étnico, sus gustos, sus pasiones, etc. También a no decir: “estás completamente equivocado” o “te equivocas”, sino simplemente: “no comparto tu opinión”.

No es fácil conversar con los egocéntricos, megalómanos, manipuladores y monopolizadores de la verdad, ex propagandistas y funcionarios del régimen de los Castro, que llegan a estos lares desde nuestra sufrida Patria y desean convertirse en “magníficos disidentes”. En realidad no es culpa de ellos, sino del sistema que los convirtió en el HOMO NOVUS CUBENSIS MUTANS con el que soñó el Ché, según la propaganda oficial.

Vivo en el país considerado como el más culto del mundo y en la ciudad más bella del mundo, sin lugar a dudas es cierto, pero aquí, aunque mi pasaporte es francés desde hace veinticinco años, siempre seré considerado por el hombre de a pie como un extranjero.

Trabajo en un celebérrimo Instituto parisino en donde tengo como alumnos a los hijos de la élite política, económica y social de la Nación, es decir que provienen de familias cultas, educadas con los valores humanos de esta gran democracia burguesa francesa.

A veces me pregunto si no hubiéramos podido salir de Cuba hace exáctamente treinta años… ¿Qué habría sido de nuestras vidas? Quizás estuviéramos presos o ya digeridos desde hace años por los tiburones que abundan en el tristemente célebre para los cubanos Estrecho de la Florida.

Me queda sólo un sueño por convertir en realidad antes de que llegue “el naufragio de la vejez”, como dijo el gran Charles de Gaulle y es, el de poder recorrer mi Tierra, mi Patria para mostrar a mi hijo, su esposa y mis nietos, los lugares que formaron parte del pasado de nuestra familia y de mi infancia, adolescencia y juventud.

Sólo Dios sabe el alto precio que hemos pagado y seguimos pagando por la Libertad. ¡Pero ha valido la pena!

Hoy Annick, una querida colega me ofreció un bellísimo escrito sobre el exilio. Te lo comentaré en mi próxima carta.

En la foto que te adjunto, tomada por mi sobrino Víctor Manuel (cuando estuvo recientemente de vacaciones aquí en La Ciudad Luz junto a Lia, su encantadora prometida), en La Salle des Gens d’Armes de la Conciergerie de París. Allí donde estuvieron presos miles de franceses antes de ser llevados en carretas hasta la guillotina durante el período de La Terreur de la Revolución Francesa, hay un libro de visitas. Puse mi bastón junto a él y escribí mi divisa: NON BENE PRO TOTO LIBERTAS VENDITUR AURO (La Libertad no se vende ni por todo el oro del mundo).

Un gran abrazo con inmenso amor y nostalgia después de treinta años de separación, de quien te querrá hasta el final de su tiempo,

Félix José Hernández.