BRONCA, BERRINCHE Y RABIETA

 

 

Por José (Pepe) Martel

La definición en castellano de la palabra bronca es “discusión abierta o pelea fuerte y ruidosa. Expresión colectiva de desagrado en un espectáculo público. Enojo, rabia y de reprensión fuerte”. Berrinche (derivado del latín, verres o verraco. Rabieta es enojo o llanto violentos y cortos. Lo que el diccionario no dice que se convierte en crónico si no se atiende a tiempo.
En escuelas, parques y en la calles fajarse era normal en mis tiempos. Y sabíamos quien no se fajara era un “mariquita” le gritaban otros. Cualquier discusión en las aulas o en tiempo de recreo que surgiera una ofensa eso era una pelea en la calle. Y recuerdo que esta frase era usual: “Oye si eres hombre nos vemos en la calle”. Aquello se regaba como pólvora por todo aquel recinto y llegada la hora de salida salíamos todos y en la acera nos quitábamos la corbata, le confiábamos la maleta a un socio y “a puño limpio”. Pero siempre pasaba alguna persona mayor que terminaba el pleito diciendo: “Vamos muchachos, dejen eso y solo piensen en estudiar más y ustedes todos vayan para sus casas”. Aquello era ley y obedeciendo todos abandonábamos el lugar del encuentro. Casi siempre los enfrentados nos hacíamos amigos y Caso Cerrado.
Pero eso no pasaba con los pendencieros, berrinchosos y busca pleitos, gente rencorosa que no nacieron para olvidar ni perdonar agravios y querellas manteniendo de forma permanente su posiciones de confrontación y ataques constantes que en la mayoría de los casos dejaban un estera de aburrida y discutida forma de falsa confrontación. Eso no solo sucede en los tiempos de estudiante y al no corregirse se hereda durante toda la vida laboral y social. Le decimos el incomprendido o malhumorado personaje de la comprensión.
Los debates son producto de puntos de vistas diferentes basado en criterios, opiniones y versiones que cada cual expone ante un oponente que piensa distinto. Esa es la verdadera libertad de expresión del ser humano sin llegar a ser profesional en ninguna material especifica. No todos sabemos conducir una controversia, enfrentamiento o debate abierto sin darnos cuenta algunas personas caen en el grave error de insultar, ofender y en muchos casos tratan de lastimar a su oponente con agresiones verbales y argumentos mal manipulados. Eso pasa a diario es entiendo que eso es una gran enfermedad metal producida por frustraciones y algunas limitaciones en su forma y modo de ver las cosas. Es cierto que si ser psicólogo ni psiquiatra y simple analista presumo que esas personas debe atenderse y dejarse ayudar para su pronta cura ya que esa dolencia se convierte en una epidemia que no se quita y menos se cura.
En Cuba conocí a un tipo del nombre Domingo y Sabihondo su apellido. Este Domingo Sabihondo todo sabía y nunca permitía que nadie lo cuestionara y menos lo criticara. Era el modelo del tipo perfecto, dominante, injurioso, lastimoso y ofensivo. Conclusiones que, siempre estaba solo y a su lado algunos que practicaban sus modales y características y otros que le temían por cobardes y sumisos a sus postulados. Recuerdo que le decíamos “Sabihondo y sus desalmados”.
Este personaje por su actitud siempre crítica y absolutista era objeto de burlas y sabiendo el humor del cubano no faltaban las bromas, chistes y cuentos alrededor de su persona. Domingo tenía un grave defecto que era “chivatón” y todo lo que sucedía en el aula se lo decía a la maestra. A cuantas personas por su culpa resultaron castigadas y amonestadas, método que a ninguno de nosotros agradaba ya que esas delaciones eran constantes hasta un día que algunos del grupo pedimos una reunión con la profesora, le contamos de esas feas acciones de Sabihondo y hasta ese día la profesora oyó más sus denuncias.
En Cuba a esos sabihondos le “tomamos el pelo” con todo tipo de bromas hasta que abrumados “cogen sendos berrinches” se enojan y al verse acorralados “comienza a sacarle los trapos sucios al jodedor”. Claro el tipo que realmente tiene tabla y jode, no se ofende solo le “corta el agua y la luz” y lo deja solo “con su condena”. ¿Quien sufre de verdad? El sabihondo que se vuelve impotente pero jamás recapacita de sus errores ya que, según él no los tiene, creándose una imagen de superdotado o “superhéroe”- Él que todo lo puede y lo sabe. Pobre gente sufren y padecen de esa enfermedad que afecta el hígado, riñones, páncreas, vesícula, corazón y cerebro siendo paciente fijo de anguina de pecho, estrés, presión arterial, colesterol y mal de Alzheimer.
La vida es una sola y aprende a vivirla lo mejor posible. No te amargues, no te lastimes tu mismo y trata de llevarte bien con el prójimo, vecino, conocido y con el amigo, si es que sabes como tratar a un amigo. No lo ofendas y reclama tus derechos, no le digas cosas que no son ya que eso es blasfemia y ante los demás condúcete como una persona racional y emplea sobre todo la decencia, cordura y el buen trato. Eso es educación más que instrucción.
Bronca y Berrinche son cosas parecidas pero no iguales. Las broncas se acaban pero los berrinches perduran y son incontrolables. El tipo berrinchoso siempre esta malhumorado, solitario y cocinado por dentro. No puede ser feliz y disfrutar la vida a plenitud ya que consume en “su propia salsa condimentada” y tarde o temprano es repudiado por la gente que vive alegre y se deleita con los momentos lindos y tristes a veces que tiene la vida. Me gusta es lema de: “Viva feliz y viva contento, tome yogur como alimento.
Miami, Florida, USA / joselmartel@yahoo.com

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