El Rey del Azúcar Amarga

Alfonso Fanjul junto a su hermana Lian, hijos de una acaudalada familia de colonos azucareros de Cuba. Foto: Palm Beach Centennial

Algunos temas de actualidad son publicados en la prensa comunitaria donde sagaces, atrevidos y excelentes periodistas escamotean la noticia que grandes medios desconocen o no desean publicar y ese el caso especifico es un articulo escrito por el periodista Juan Carlos de la Cal, desde La Romana, Republica Dominicana, publicado en el periódico Mensaje (Mayo 24/31, 2007) en su pagina 9 denunciando el abuso de los cortadores de cana de origen haitiano explotados por el señor Alfonso Fanjul en sus predios del Central La Romana.

Revisando mis archivos localice un ejemplar de ese rotativo y motivado por las informaciones y comentarios sobre la posibilidad del Alfonso Fanjul, zar de la industria azucarera establecida en el sur de la Florida y la costa este de Republica Dominicana. Creí conveniente transcribir parte del trabajo del periodista De la Cal que muestra de forma breve y concisa parte de la vida de este millonario cubano que ha sido exitoso en la industria azucarera mundial.

Dice el periodista “que Manuel Rionda Polledo tenía 16 anos cuando, en 1870, decidió coger aquel barco que una al mes salía del muelle de Gijón cargado de mercancías y nuevos emigrantes con destino a Cuba. Atrás dejaba su pequeño pueblo asturiano, Noreña, y una familia que había depositado en su persona su futuro y sus ahorros. El joven no les defraudo. Dos décadas después, la Bolsa de Nueva York le bautizo como el Rey del Azúcar”.

“Contemporáneamente, del pueblo burgalés de Cadagua, otro joven, Andrés Gómez Mena, salía en busca de su futuro como indiano. Cuando murió en 1917 fue enterrado en La Habana tras haber dado nombre a una de las principales avenidas de la ciudad y levantado cuatro ingenios azucareros. Su hijo José continuo el imperio y en 1936 se convirtió en el secretario de Agricultura de Cuba y presidente de la Asociación Nacional de Hacendados, el lobby mas importante de la isla”.

“La heredera de la fortuna familiar fue su hija Lilian Gómez Mena que, en 1936 se caso con Alfonso Fanjul –sobrino-nieto de Manuel Rionda- creando axial el mas grande consorcio azucarero que nunca tuvo Cuba”.

“Hoy, el resultado de esta aventura a trabes de tres siglos y cuatro países tiene el nombre del hijo mayor del matrimonio, Fanjul-Gomez Mena, el hombre que suministra dos de cada tres cucharadas de azúcar que se toman en EEUU, multimillonario de pasaporte español y acusado reiteradamente de explotar a los cortadores de cana de azúcar. Los hermanos Fanjul vivieron como príncipes en su juventud. Crecieron en el exclusivo y cerrado círculo creado en La Habana por la aristocracia criolla. La mansión donde d vivían /con balcones neoclásicos, habitaciones estilo Luis XV, estatuas de Sevres, quioscos chinos, cuadros de Sorolla- es hoy el Museo Nacional de Artes Decorativas tras su expropiación por los castristas”.

“Era la época en la que los Fanjul-Gómez Mena ofrecían fiestas en honor de los duques de Windsor, jugaban al golf con Loel Guiness o navegaban con Errol Flynn en alguno de sus yates. Un mundo de glamour caribello hasta que llego Fidel…Cuando en 1959 los barbudos guerrilleros entraron en la mansión de los Fanjul, Alfy tenía 23 anos y se acababa de graduar por la Universidad de Fordham, en Nueva York. Los castristas sentaron a una mesa a toda la familia, guardaron las armas debajo y extendieron sobre ella los mapas con todas las propiedades de la familia. <>, les comento el jefe del comando. No hubo nada que negociar”.

“El patriarca de los Fanjul fue interrogado durante horas hasta que una guerrillera entra a la habitación y dijo señalándole: <>. Después les dejaron irse con lo puesto en sus coches. Aquel mismo verano, los Fanjul salieron hacia el exilio norteamericano con la esperanza de regresar en poco tiempo. Todavía esperan…”

“Se instalaron en Nueva York. La familia empezaba de nuevo pero no de cero. <>, les recordaba continuamente el patriarca que nunca mas pisaría la tierra que le vio nacer. Y Alfy se quedo como encargado de esa misión”.

“En la Florida encontraron todo lo que necesitaban para seguir con sus negocios azucareros. Compraron cientos de hectáreas de humedales en los alrededor de Miami, los desecaron y plantaron cana de azúcar. La primera zafra la obtuvieron dos anos después. Y hoy los Fanjul ya controlan el 40% de la producción de azúcar en Florida donde poseen 728 kilómetros de cañaverales a nombre de la empresa Florida Crystals. Su patrimonio supera los 1,000 millones de dólares. Alfy vive en una inmensa mansión de la exclusiva zona de West Palm Beach, valorada en 15 millones de dólares y que en su día construyo la familia alemana Krupp”.

“A medidos de los 80 los Fanjul se extendieron a la Republica Dominicana, el lugar mas parecido a su añorada Cuba, al comprar el ingenio azucarero “Central La Romana” que la multinacional norteamericana Gulf & Western tenia en esa ciudad de 100 mil habitantes, al ese de la isla. La operación costo a los Fanjul 240 millones de dólares e incluía además el ingenio –el mayor del mundo con una producción de 300 mil toneladas de azúcar al ano y da trabajo a unas 25,000 personas – 971 kilómetros cuadrados de cañaverales y los 28 incluidos de Casa de Campo, uno de los 10 complejos residenciales mas lujosos del mundo donde vivía el excéntrico fundador de la Gulf & Western, Charles Bluhdorn”.

“La Romana huele a feria de pueblo y sabe a ciudad de provincias. El olor a melaza quemada te invade nada mas bajarte del coche. El humo que sale de las chimeneas del ingenio lo envuelve todo. Es allí donde la amargura de los cortadores de cana negros se transforma en el dulce blanco del desayuno. Por su sudor no tiene color. Ni sus vidas. Ni su futuro, disuelto como el azúcar. La planta de procesamiento se levanta frente al océano. Es imposible verlo desde la ciudad. En los cañaverales dominicanos, como antes en Cuba y después en Miami, viven y trabajan más de 20,000 inmigrantes haitianos. Mejor dicho; trabajan si, 12 horas diarias cortando cana a temperaturas que llegan a los 40 grados por menos de dos dólares diarios. Pero lo que es vivir…Mas bien sobreviven en chozas insalubres, sin agua, luz o baño, sin médicos ni escuelas. Con miedo, odio y resignación”.

Y sobre este personaje sigue diciendo el periodista Juan Carlos de la Cal en su extenso relato publicado en el periódico Mensaje de la ciudad de Elizabeth, Nueva Jersey (mayo 24 al 31 de 2007) textualmente, “el río Dulce los separa de otra realidad, otro mundo, otro planeta. Solo ha que cruzar los 100 metros que tiene el puente que lo cruza para acceder al paraíso del hedonismo, con sus campos de golf, piscinas, jardines de ensueño, playas privadas y un millar de mansiones de las más selectas del mundo. Y, como los cañaverales, levantado sobre la tierra de los Fanjul. Casa de Campo parece un país distinto que nada tiene que ver con los males ancestrales de la Republica Dominicana. No comparte ningún servicio con el resto de la ciudad. Toda la oligarquía del país –incluidos los altos mandos militares y policiales, la mayoría de los candidatos a las elecciones presidenciales del ano que vienen- y un sin fin de artistas, políticos y deportistas extranjeros tienen allí una casa o se alquilan una a precio medio de 1,000 dólares diarios”.

“Mas de un lado que del otro, claro. Y si no, que se lo digan a Christian Pablo de 71 anos, la mitad de ellos cortando cana para la empresa de Fanjul. Le encontramos inmovilizado sobre su camastro en su cabaña del batey –palabra con el que los indios tainos, llamaban a su comunidades y que hoy sirve para denominar los poblados donde viven los cortadores de cana- Santa Lucia, a poco menos de una hora de la ciudad. El lugar no es propiedad directa del Central Romana pero sus moradores si trabajan para ellos. Christian padece una trombosis que lo tiene paralizado medio cuerpo. Se la diagnostico el medico de la empresa el verano pasado. Desde entonces nadie le ha vuelto a ver. Sabe que nació en Haití de donde le trajeron para una zafra y nunca más volvió. No lee ni escribe. Ni en cróele ni en español. Pero entiende los dos idiomas. Durante décadas hacia una X en la planilla semanal que el central le entregaba para registrar la cantidad de cana cortada y le pagaban por cada tonelada. Siempre se conformo con lo que le daban”.

“Pero los administrativos de la compañía se les olvido registrarle y hoy no cobra pensión alguna. Su mujer murió y su único hijo esta en la cárcel. Vive de la caridad de sus míseros (empobrecidos) vecinos y de los cuidados que su amiga Ana Liria le propina cuando puede. Su resurrección ser la muerte. Porque el hombre parece un Cristo yacente, una imagen de Viernes Santo de esas que dan la razón al misionero español Christopher Hartley Sartorius cuando dice <>”.

“El Padre Hartley, sobrino del fundador del Partido Comunista, Nicolás Sartorius, vivió ocho anos entre estos cañaverales denunciando el abandono de sus moradores. Gracias a El, el mundo supo que en la isla Caribbean se explota a los trabajadores de la misma forma que hacia en los cinco siglos anteriores, cuando Colon, en su segundo viaje llevo las primeras matas de cana de azúcar desde Canarias. El trajo a los congresistas norteamericanos –por algo estuvo trabajando como misionero en el Bronx neoyorquino- a lo embajadores de EEUU y España, al propio presidente del país, Leonel Fernández, al que se atrevió a decirle que se disponía a entrar en la antesala del infierno. Sus días quedaron contados cuando empezó a utilizar la prensa extranjera –sobre todo la publicación hace cuatro anos, de un reportaje en Crónica –para atacar las dos principales familias azucareras de la isla, los Fanjul y los Vicini. De hecho, el ano pasado fue invitado a abandonar el país y ahora vive temporalmente en España”.

“Este es el día a día en los bateyes donde centenares de braceros ancianos, que trabajaron cortando cana durante década en ese central, que supuestamente cotizaban para su retiro, hoy, por -falta de documentación que canalice sus pensiones, viven de la caridad publica o porque el ingenio no pago por ellos- asegura Hartley”.

“Al Padre Harley le dolieron especialmente las declaraciones de Alfy Fanjul a la revista Hola (abril de 2006) donde el dueño del Central Romana aseguraba: “Quiero que la gente que trabaja conmigo este a gusto y que gane dinero”. Y que digan ¡con Fanjul he ganado plata! Hoy me siento responsable del sustento de las 30,000 personas que trabajan en nuestras empresas. O aquellas, en Vanity Fair, donde decía no tener problemas de conciencia por las condiciones en las que trabajan los cortadores de cana –porque doy una oportunidad mejor que en sus países de origen. O la respuesta del portavoz del CR al cuestionario de Crónica en donde afirma que –tenemos unidades médicas móviles que visitan todas nuestras comunidades ofreciendo atención medica gratis. Mantenemos una constante preocupación por la superación de la calidad de vida de nuestros trabajadores. Por algo el CR fue reconocido por la XII Cumbre Iberoamericana como una gerencia modelo que ha hecho grandes contribuciones al desarrollo económico y social de la Republica Dominicana”.

“Harley se encoge de hombros –pues esto de un modelo, como seriar el infierno-, asegura mientras contempla las miles de fotografías de los bateyes que guarda en su ordenador personal donde hay de todo menos <>. Aprovecha para rescatar un estudio realizado por el Centro Dominicano de Asesoria e Investigaciones, CDAI, donde se asegura que el 32% de estas comunidades no tienen agua potable; el 66% no cuenta siquiera con letrinas; el 16% no recibe ninguna asistencia medica y la tercera parte no tiene acceso a la escuela”.

“El trabajo es a destajo. El CR paga a los cortadores 95 pesos –poco más de dos dólares- por cada tonelada de cana cortada. En el mejor de los casos, un hombre joven y sano puede cortar cuatro diarias. Y de lo que reciben todavía sufren descuentos, pagan por un seguro medico que no tienen. Si no pagan una cuota por el consumo de agua y electricidad suprimen esos servicios. El machete y los guantes tienen que comprarlos en el colmado (tienda de víveres y suministros) propiedad de la empresa. La jornada de trabajo es de 10 horas de lunes a sábados (60 horas). Sin papeles ni contratos. Su único sistema de supervivencia es aguantar y no tener un accidente, -porque si no trabajan no comen- asegura Noemí Méndez, abogada del CDAI”.

“Si la situación de los viejos es agónica, la de los niños en los bateyes dominicanos no es mucho mejor. El problema de la falta de identidad también se ceba en ellos. La Republica Dominicana no otorga la nacionalidad a los hijos de haitianos nacidos en su territorio, en contra de lo establecido en la Constitución del país y un fallo de la Corte \Interamericana de Derechos Humanos –afirma Sonia Pierre, militante Pro-Derechos Humanos y galardonada con el Premio Robert Kennedy”.

Y pienso que estoy llegando al final de este gran reportaje del periodista De la Cal diciendo “los hermanos Fanjul llegaron a Estados con la lección bien aprendida. <>, reconoció el propio Alfy a los demócratas y Pepe a los republicanos. Entre ambos, según el Center for Responsive Politics, han donado unos tres millones de dólares en la ultima década”.

“Tras la victoria de Bill Clinton en 1992, Alfy se convirtió en miembro del selecto grupo invitado por el presidente en su rancho de Little Rock, una especie de bodeguilla a lo bestia. Pero el apellido -hasta entonces solo conocido en la Florida y en los círculos políticos de Washington- se hizo realmente famoso a raíz de la relación del presidente con Mónica Lewinsky”.

“En el 2000, ano en el que Bush gano sus primeras elecciones –precisamente con los cuestionados votos de la Florida- la familia apoyo mas a la candidatura republicana. Al lobby cubano de Miami no le gusto la decisión de Clinton de devolver al niño Elián González a su padre en la isla y los propios Fanjul prestaron sus abogados para que el crío permaneciese en EEUU. También chocaron con los demócratas por la ecotasa que les impuso Al Gore para limpiar los pantanos de Florida que habían contaminado con su actividad azucarera. La familia paga 4.5 millones de dólares anuales por esa causa”.

“Bush también ha devuelto con creces estos favores. En 2002 confirmo la continuidad de las subvenciones que reciben los cultivadores del azúcar con el objetivo de ahogar económicamente las exportaciones cubanas. En concreto, los Fanjul reciben del gobierno 65 millones de dólares anualmente”.

“Para mantener el nivel de producción en sus cañaverales de Florida los Fanjul emplearon a miles de inmigrantes jamaicanos que traían ex profeso para trabajar en ellos en condiciones muy precarias. Periódicos como New Times acusaron a su empresa Florida Crystals, del trato de <>con el que les mantenían. El escándalo salto cuando en noviembre de 1986, medio millar de jamaicanos de un asentamiento conocido como Vietnam hicieron una huelga para protestar por este maltrato. Poco después, en represalia, la política les metió a punta de fusil en autobuses y los deporto”.

“Allí han estado de vacaciones en reuniones todos los presidentes norteamericanos, desde Reagan a Bush. Los reyes de España, amigos personales de Fanjul /según reconoció a Crónica el portavoz de CR, Francisco Micheli- y otros miembros de la familia real suelen acudir allí a alguna celebración, a menos de media hora de la cruda vida de los bateyes”.

“Los Fanjul tienen pasaporte español, además del norteamericano. Presumen de ello, Julio Iglesias tuvo casa allí antes de mudarse a Punta Cana y el diseñador Oscar de la Renta, también. Otros nombres con casa propia son los millonarios Gustavo Cisneros y Carlos Slim. El contraste de este tipo de vida con la de los cortadores de cana es brutal. Duele cuando lo ves desde afuera. Y debe hacer mucho daño cuando lo vives como protagonista”.

“Sindicatos, abogados y varias organizaciones se echaron encima de la familia. Los pleitos se sucedieron y los Fanjul acabaron por mecanizar las plantaciones. Sin embargo, hace cinco anos un reportaje en la revista Vanity Fair, firmado por Marie Brenner, volvió a poner de actualidad estos maltratos. El apellido Fanjul no salio bien parado”.

“El articulo tuvo tanto éxito que anos después fue reconvertido en un guión cinematográfico por la actriz y ahora directora Jodie Foster, que vendió los derechos a la productora de Robert De Niro, Tibeca Films. La propia Foster encarnará a la abogada defensora de los jamaicanos –en la realidad este papel le corresponde a un hombre, el abogado Edward Tuddenham- mientras que De Niro encarnara a Alfonso Fanjul. El titulo de la pelicular será Sugarland y será distribuida por los Estudios Universal. Actualmente se encuentra en fase de pre-producción y se espera que el rodaje comience antes del verano. El estreno estaría previsto para el ano que viene si la presión de la familia para evitarlo no prospera”.

“Con película o sin ella, hoy los viejitos de los bateyes seguirán viviendo de la caridad de sus míseros vecinos mientras, en Casa de Campo se prepara la próxima fiesta. Y el padre Christopher ya no esta con ellos”.

Concluida la copia literal de este revelador reportaje sobre esta distinguida familia, me despido de todos con la satisfacción de su contenido sea de conocimiento y estos relato del periodista De Cal no se olviden para un futuro. Si este gran magnate del azúcar, de nuevo lograr invertir dinero en Cuba –ojala se haga de forma correcta y humana donde sea respetada los derechos humanos de sus trabajadores.

Miami, Florida, USA / joselmartel@yahoo.com

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