El Embargo Cubano: tenía el alma muerta, pero vivía todavía

Por Felipe Manteiga

Rápidas como relámpago, notas oponiéndose a la nueva política
americana hacia Cuba han sido publicadas y compartidas. La mayoría
están exquisitamente argumentadas y ameritan respeto. Las mismas
están fundamentadas en valores sagrados y la razón de los
sentimientos, validos en cualquier medio. Mas yo apoyo las medidas
tomadas hasta la fecha por la Administración de Obama.

A pesar de haber luchado contra los Castros por mas de 50 años, los
dictadores siguen en el poder y los derechos humanos de los cubanos
ignorados. Mas allá de crear una profusión de documentos–un gran
numero excelente– músicas, poesías, y actos heroicos aislados,
hemos fracasado en liberar a la isla. No estoy seguro que estas
nuevas políticas funcionen, pero las del pasado habían llegado, hace
mucho, al final de su utilidad.

El consuelo de tontos es que otros también fracasaron; los Castro
vieron su romanticismo socialista desbaratarse frente a sus propias
narices, a pesar de controlar a la población aun mas que Stalin o
Trujillo lo hicieran (confirmado por diplomáticos y profesionales
conocedores de esos regímenes y que posteriormente vivieron en
Cuba). La megalomanía de Castro ha sido horrible, y eso, en un sistema
socialista que tampoco sirve para un soberano pepino, causo la debacle
cubana–uno de los países mas ricos en las Américas. En mis intercambios
con los antiguos comunistas del bloque soviético he aprendido que hasta ellos
consideraban a Castro un fracaso total. Por esa desastrosa
combinación (ególatra Castro y comunismo) Cuba esta peor hoy que
otros países, como Hungría y Polonia, lo estuvieran cuando cayó el
muro icónico.

Reconozco mi desventaja. Con quienes discrepo creen, con la fe del
carbonero, las políticas de los últimos cincuenta años deben
continuar. Pero por mi
lado, basado no en la fe, sino en análisis, no se si los cambios
funcionaran–deben funcionar, pero no hay nada absolutamente cierto.
Es un intercambio peculiar: como creyente creo, como analista,
cuestiono. Y yo deje de ser creyente en este tema hace mucho. Pero
otros tienen una fe inamovible sobre la validez de las políticas
esgrimidas durante mas de medio siglo, muchos católicos; se aferran,
sin cuestionar, su fe. Ellos creen ciegamente; yo cuestiono todo. Y busco
mayores espacios para la familia y empresa cubana.

Hasta hace poco, total era la dependencia del cubano de a pie en el
gobierno. Total dependencia engendra control total. Según los
espacios económicos van ampliándose, la dependencia en la corrupta e
inepta burocracia estatal va reduciéndose. Estas transformaciones a
nivel de base, a lo micro, son lentas. De eventualmente permitirse
importar a los Estados Unidos vegetales o frutas frescas, o productos marinos,
los permisos de APHIS, por si solos, normalmente demoran mas de seis años.

Ni en Polonia, el mayor éxito post-muro, ocurrió rápidamente.
En la India, la mayor democracia en el mundo,
la transición del socialismo de Nehru a una economía
libre continua 20 años mas tarde; en Vietnam aparecen desvíos
mucho después de su Pol Not; en China, oscila continuamente.

La continua liberación del ámbito abierto a la iniciativa empresarial
del pueblo acelerara y su paso de tortuga resentirá, el modesto
despegue; la drástica reducción del poder burocrático sobre las
pequeñas empresas abrirá el camino a la acumulación de capital
físico y humano. Mas la historia enseña lecciones ignoradas cuestan
caro. Las reformas en el bloque de la Unión Soviética fracasaron
porque los burócratas
empoderados por los respectivos Partidos Comunista las bloquearon.
Solo cuando desaparecieron los Partidos las reformas calaron;
en Vietnam, los militares que allá mandan le dijeron sencillamente a los
burócratas, o se alinean o se van (¿a donde?). ¿Quién le pondrá el
cascabel al gato, a la fortísima burocracia cubana?

La liberación anunciada de un mayor numero de
importaciones y mayor disponibilidad de banda ancha son pasos en la ampliación
de esos espacios. Por supuesto, en el caso cubano, tal como en Centro América
y la Republica Dominicana, las remesas jugarán un
papel determinante en la proliferación y, sobre todo, la
replicación del éxito empresarial. Mas la duda triunfa. Se llevarán a cabo
estos compromisos de la Administración Castro? Lo siento, no confio
ni en los de allá ni en
los de acá. Algunos augurios prometedores, por ejemplo,
las criticas hechas abiertamente en la televisión cubana
por cubanos de a pie, causan optimismo—así como tristeza por el
deterioro de ese arte refinado en la Cuba del Ayer: conversar.

Después de salir de Cuba en 1961, a los 17 años, comencé a andar un
tortuoso camino buscando la libertad cubana y opciones para los
pobres mas dignas que las ofrecidas por el comunismo. Los cambios recientes y
reacciones a los mismos tocan ese peregrinaje, e inspiran una brevísima gira
existencial pintando con ligeras pinceladas el cambio en mi opino
detallada a continuación.

a. En 1962, abracé la política de una invasión fulminante de la isla
para derrocar a los tiranos durante la crisis de los cohetes. En
ese espíritu me entrené en los Everglades para infiltrarme primero y
me alisté en el Ejercito Americano después.

No funcionó.

b. Desde la Universidad del Sur de la Florida y ya en mi maestría,
en la Universidad de la Florida, me apunte a equipos de infiltración
en los 60 y a operaciones militares en los 70,

No funcionó–pero yo sigo vivo con una linda familia y vida en
un paraíso dominicano.

c. Según me adentre en el aparato de política extranjera de los
Estados Unidos, me pude informar con lujos de detalles sobre la
intensa campaña de los Kennedy en contra de los Castros–desde
intentos de asesinato hasta la contaminación de la agricultura cubana,
sobre todo la caña; además de la operación mongoose, se lanzaron
otras operaciones especiales (no comento ninguna información
clasificada, toda es pública).

No funcionó.

d. Henry Kissinger, supremamente disgustado con el ratón rugiente en
África que desbarataba sus designios para la región, discutió a muchos
niveles una invasión frontal y profunda a Cuba –siguiendo el
principio de tierra rasa.

Ni los militares, ni la CIA, le apoyaron.

d. Vi como el Presidente Clinton, en un rejuego político, cedió el
poder sobre la política cubana a la derecha americana, y sobre todo
al eje Históricos Miami-políticos cubanos americanos al aprobar la legislación
de Helms-Burton en 1996 con su curiosa conexión a la tragedia de
Hermanos al Rescate.

No funcionó.

e. Presencié como las evaluaciones hechas por el GAO del Congreso
Americano, documentando rigurosamente el fracaso de los programas
existentes, fueron ignoradas. Las Administraciones de
la Dinastía Busch alardearon de los controles impuestos en Cuba y como
acabarían con el régimen. Fue la época cuando los políticos tomában
cafecito en Versalles, la cafetería de la Cuba de Ayer en la calle
Ocho. El voto de los cubanos era barato, no era necesario darles
grandes programas, ni contratos, ni nombramientos–un cafecito cubano
y los ruidos apropiados eran suficiente; barato políticamente.

Los programas dinásticos movilizaron los mejores talentos y asignaron
generosos presupuestos, reviviendo Radio Martí, y TV Martí,
fortaleciendo la producción académica de la Universidad de Miami y
otras universidades así como programas adicionales privilegiados por
el caucus Cubano-Americano y sus aliados de ultra-derecha, en el
Congreso Americano.

No acabaron con Castro.

f. Leí múltiples análisis de como Castro caería a causa del
desplome de la generosa y multibillonaria asistencia soviética (13
millones de toneladas de petróleo importadas en 1989, tres millones en
1993). El desplome del régimen era inminente.

No hubo desplome.

g. Los huracanes (25 desde 1960) desbastaron la isla. En el 2008,
tres poderosos huracanes–uno cruzó a Cuba cuatro veces–, y una
apabullante tormenta, destruyeron poblaciones, infraestructura y
cultivos. Castro no podía aguantar mas.

Aguantó.

h. La Administración de Obama aumento el numero de “viajeros” a Cuba
financiado por los contribuyentes americanos.

No funcionó, y llevó a Allen Gross a la cárcel.

i. Muchas Casandras vaticinaron el desplome del gobierno con la
salida de Fidel y su reemplazo por el anodino Raúl.

No paso nada. Se organizo una transferencia entre hermanos, seguida eventualmente por la transición con la política de cambios económicos
y mayor participación ciudadana, y ahora ya nuevos elementos, como
Miguel Días Canel y los nombrados por el nepotismo de Raúl, detentan el poder; la
contrainteligencia cada vez domina mas la tesitura política, mientras
el ejército se acomoda lo económico.

j. Si he visto como las remesas están alimentando cada vez mas la
pequeña industria, la artesanía, las pequeñas empresas de transporte,
y la agricultura–tal como lo analicé en Honduras, Rep. Dom.,
Guatemala, y El Salvador.

Cobardes aperturas del régimen superan los resultados esperados
–hasta las ineptas reformas en la agricultura comienzan a tener, literal y figurativamente, fruto. Tanto así, que los históricos Habana ya temen el despegue del empresariado cubano. Y como octogenarios poderosos, bloquean las
promesas del gobierno cubano. Si en los EEUU la extrema derecha esta
histérica, allá están aún mas. Por eso ni se puede creer en las promesas del gobierno cubano, ni el Presidente Obama puede hablar de espaldas a su Congreso.

k. Cualquier cambio será entorpecido por los históricos acá y allá, así como
por las corrientes políticas. El Congreso no aprobará fondos para
una nueva embajada ni aprobarán el nombramiento de un embajador a la isla. Pero, la política americana tiene muchos laberintos. Si McDonald quiere abrir su cadena en Cuba, tendrá muchos obstáculos ante los congresistas que finanza para
obstaculizar legislación en salario mínimo o en inocuidad de alimentos?

l. También he visto éxitos de la política americana en la Republica
Dominicana y en Centro América. Éxitos que exigieron cambios constantes
en las políticas aplicadas en la región. Perseverancia y adaptabilidad marcaron
esos difíciles triunfos. E inexplicables horribles fracasos cuando ceguera ideológica llevo a decisiones nefastas..

Este largo rosario de instancias han hecho cuestionar las políticas de
los últimos cincuenta años. Poderosos lideres, como el
Papa Francisco, y políticos (como el Secretario Kerry y los Clinton) han
propiciado el cambio. Las políticas practicadas hasta la fecha perjudican los intereses americanos sin reportar ningún beneficio al
respeto de los derechos humanos en la isla.

PS. Para mis amigos dominicanos. Los análisis hechos por el Fondo
Monetario Internacional y otros mas apegados a la industria del
turismo, no ven un fuerte reto a ese sector en RD por una apertura
cubana en el codiciado mercado americano. Bien manejado, con la ecuación de
multi-destinos y cruceros, se podría beneficiar. Por supuesto, seria
suicida para la industria dormir en sus laurales. Mas que Cuba,
Colombia viene con una oferta turística atractiva y competitiva.

Debemos apoyar el cambio de políticas Estados Unidos-Cuba. Como
mínimo, le conviene a los Estados Unidos y Latino América. En cuanto el
efecto Cuba,¿ qué será, será?

Yo apoyo el cambio.

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