CONCENTRACION DE PODER VERSUS SEPARACION DE PODERES

Por: Lcdo. Sergio Ramos
Toda dictadura se caracteriza por la concentración desmedida del poder en una sola persona o en un grupo reducido de personas que conforman parte de una oligarquía. Cuando esto sucede el pueblo es, en mayor o menor grado, excluido del poder y sujeto a los dictámenes, injusticias y abusos por parte de quien o quienes lo gobiernan. Entonces la soberanía deja de recaer sobre los ciudadanos y es acaparada por el dictador y/o por la minoría gobernante.
Los padres de la democracia moderna alertaron sobre los peligros que conlleva la acumulación desmedida de poder. James Madison en “El Federalista Núm. 47” argumentaba que “la acumulación de poderes legislativos, ejecutivos y judiciales, en las mismas manos, sean estos de uno, pocos o muchos, hereditarias, autonombradas o electivas, puede decirse con exactitud que constituye la definición de tiranía.” Por su parte, Charles Louis Montesquieu planteaba que “todo hombre que tiene poder se inclina a abusar del mismo; él va hasta que encuentra límites.”
Ahora en este mes de abril de 2019 el régimen castrista pondrá en vigor una nueva constitución de Cuba, cuya elaboración, discusión, aprobación y su posterior refrendación no cumplió con los requerimientos de un proceso equitativo, limpio, transparente y verdaderamente participativo de los ciudadanos cubanos. Por cuanto, reviste un carácter de muy dudosa legitimidad.
Una de las características de este impositivo ordenamiento es la ausencia de la separación de poderes en cuanto al ejecutivo, el legislativo y el judicial. En este aspecto persiste la concentración desmedida de poder en manos la oligarquía gobernante, al igual que lo disponía la anterior constitución castrista de 1976, según enmendada.
Una acumulación de poder que se agudiza al otorgar un estatus de supremacía nacional al minoritario Partido Comunista de Cuba según el artículo 5 al éste disponer que: “El Partido Comunista de Cuba, único, martiano, fidelista, marxista, y leninista, vanguardia organizada de la nación…, es la fuerza política dirigente superior de la sociedad y el Estado.” (Énfasis nuestro).
De acuerdo a lo dispuesto en esa constitución, dicho partido minoritario ejerce ese poder supremo a través del instrumento de poder de la oligarquía, que es la llamada Asamblea Nacional del Poder Popular según el artículo 102, el cual dispone que: “La Asamblea Nacional del Poder Popular es el órgano supremo del poder del estado…”. Como puede verse, la constitución que ahora la dictadura nos impone, habla de “órganos del estado”. Muy distinto a la democrática Constitución de 1940 que establece “poderes” separados del estado cubano. Artículo 118 de la Constitución de 1940 que dice: “El Estado ejerce sus funciones por medio de Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial…”
Ello implica que la otorgada concentración de poderes en manos de la oligarquía del PCC y en quienes dirigen dicho minoritario partido, instituye y afianza la existente dictadura en el país como cuestión jurídica.
Como solución a la concentración de poderes en manos de una o varias personas, Montesquieu, en su obra “El Espíritu de las Leyes” planteaba que “Para que no pueda abusar del poder hace falta que, por disposición de las cosas, el poder detenga al poder.” De ahí la importancia de la separación de los poderes del estado en tres poderes separados e independientes, a saber, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y hay quienes añaden la necesidad de un cuarto poder en el poder Fiscalizador, que Simón Bolívar lo planteaba como el “Poder Moral” y que, en cierta medida, la Constitución Cubana de 1940 (Articulo 266) hace un amago hacia ese cuarto poder al instituir con poderes fiscales el llamado Tribunal de Cuentas.
Con la separación de poderes se crea una limitación del poder a quienes lo ostentan, generando un balance de poderes y un sistema de pesos y contrapesos, entre el ejecutivo, el legislativo y el judicial, independientes unos de otros, limitándose y fiscalizándose unos a otros, de forma tal que impidan la concentración de los poderes del estado en una o pocas manos, eliminándose el abuso y uso indebido del poder que el acaparamiento de los poderes del estado acarrea.
Mirando prospectivamente, es preciso que tales principios de separación e independencia de poderes, estén bien institucionalizados y expresamente definidos en la ley suprema del país, a fin de evitar caer nuevamente en la concentración de poderes, típica de los gobiernos dictatoriales. De ahí la importancia de que este principio sea un requisito imprescindible para la solidez y consolidación de un estado de derecho democrático en la Cuba del futuro. Algo que en el presente está totalmente ausente en el ordenamiento jurídico del país.
En resumen, la separación e independencia de los poderes del estado han de ser condición “sine qua non” en cualquier futura constitución democrática que el pueblo cubano libremente refrende tras la caída de la tiranía castrista.
San Juan, Puerto Rico a 31 de marzo de 2018

EL CAMINO HACIA LA PROSPERIDAD DE TODO UN PUEBLO

La Habana vieja. Foto: Pedro Szekely

Por el Lcdo. Sergio Ramos
Tras seis décadas de dictadura castro-comunista, el régimen no ha podido desarrollar una economía productiva y autosuficiente capaz de levantar el nivel de vida de los ciudadanos cubanos y garantizar su prosperidad y bienestar.

De hecho, todavía hoy día la economía de Cuba no cesa de hundirse en su constante estado involutivo y, de hecho, actualmente, a 60 años del advenimiento de la tiranía castrista, el país atraviesa por una seria crisis alimentaria. Escases de productos y alimentos que, en mayor o menor grado, nunca ha dejado de existir y prueba irrefutable de ello, es que el régimen no ha podido eliminar la libreta de racionamiento y mantiene un restrictivo control de acceso a los productos para los ciudadanos. La pobreza es una constante en la sociedad cubana. Un hecho que demuestra de forma irrebatible la total ineficiencia y fracaso del sistema económico estatizado imperante en Cuba.

Agudiza este mal el hecho innegable de la privilegiación en cuanto a la adquisición de los productos en favor de la alta cúpula gobernante, compuesta por una minoría, agrupada bajo el Partido Comunista de Cuba (PCC), que controla absolutamente el poder, conformando una casta inamovible y hermética con poderes omnímodos sobre toda la sociedad.

En Cuba impera un modelo bi-clasista compuesto por la minoritaria clase alta del políticamente monopólico Partido Comunista de Cuba y una mayoritaria clase baja integrada por el empobrecido, explotado y oprimido pueblo trabajador.

Históricamente está probado que el sistema marxista-leninista de control económico estatal solo genera pobreza, injusticias sociales y desigualdades. Los ejemplos pululan. En China vivió décadas de empobrecimiento, hasta que el partido comunista tuvo que desechar el modelo de estatización y abrirse a un formato más apegado a la economía de mercado, en una mutación que se asemeja más al modelo de estado corporativo del fascismo. En Rusia, de igual manera, tras décadas de fracasos económicos, se despojaron de la economía estatizada y adoptaron el modelo de la economía de libre mercado. Ninguno de los países de la Europa del Este, tras desplomarse la URSS, continuó con el modelo centralizado de la economía comunista, sino que abrieron sus economías al libre mercado y todos, en mayor o menor grado, florecieron desde el punto de vista económico.

En el reverso de esa historia, hoy día estamos observando como Venezuela, un país bendecido por extraordinarios recursos naturales, además de poseer grandes reservas de petróleo, se hunde en la pobreza, la miseria y las escaseces crónicas de alimentos y medicinas, por pretender buscar el control estatizado de la economía.
Está probado: El comunismo económicamente NO funciona, pues solo empobrece a los pueblos hundiéndolos en la más atroz miseria, a costa de generar severas injusticias, tales como la privilegiacion económica en favor de las minorías que ostentan el poder.

El pueblo de Cuba tiene que sacudirse el modelo comunista y abrir el país a una economía de mercado libre, amplia y participativa de todo el pueblo, con plena libertad para la generación y tenencia de libertad empresarial, con plenas garantías a la propiedad privada, tanto de los bienes de consumo, como los de producción.
En otras palabras, se requiere que el campesino sea propietario en pleno y total derecho de la tierra y que tenga garantizado su derecho a producir y acceder libremente a los mercados para vender sus productos y recibir las ganancias de su gestión agrícola y disponer de ella según el disponga.

Se requiere que se les garantice a todos los ciudadanos el derecho a invertir, a emprender y poseer en pleno derecho la propiedad de su negocio o industria, sin asfixiantes impuestos onerosos y excesivos, con total libertad para acceder plenamente al mercado y a percibir y disfrutar libremente del fruto de sus ganancias.

El estado no debe estrangular a las empresas, sean agrícolas, industriales, de comercio o de servicio imponiendo impuestos onerosos y extrangulantes que coartan el desarrollo de la economía de mercado. Así como tampoco, deben estar sometidas a regulaciones en extremo limitantes que coartan el desarrollo y la operación de las empresas. Por el contrario, debe estimularlas e incentivarlas.
Del mismo modo, el pueblo debe tener derecho a acceder libremente a los mercados de bienes y servicios para satisfacer sus necesidades, adquiriendo los productos y servicios que entienda necesita y desee, y cuyos productos sean vendidos en la única moneda nacional; la misma en que gana su salario y a precios accesibles a su bolsillo.

Más aun, los trabajadores no deben estar sujetos a salarios de miseria, sino han tener un salario razonable y digno que verdaderamente les sirva para su sustento y el de su familia y para poseer una vida de bienestar y prosperidad.

Empero, como condición ‘sine qua non’ para lograr esa libertad de mercado, que abra las puertas del progreso y el bienestar de todo el pueblo cubano, se requiere primero sacar radicalmente del poder a la anti-popular casta gobernante del Partido Comunista de Cuba y establecer bajo un nuevo estado de derecho, un sistema social, económico y políticamente pluralista, democrático y de respeto pleno a los derechos humanos ya las libertades ciudadanas. Porque de ese modo, abriendo el país a la democratización, al respeto de los derechos humanos y al libre acceso a la economía de mercado, es la forma de forjar una economía prospera y participativa, donde nunca falte el pan en la mesa de ningún cubano y estén cubiertas todas sus necesidades dentro de un sano y amplio marco de libertad política, social y económica.

Esto nos abrirá las puertas para poder forjar un país como nos lo planteó José Martí: “Con todos y para el bien de todos”.

San Juan, Puerto Rico a 23 de marzo de 2019

EL DESTERRADO

La Torre de la Libertad,edificio de Miami en el 600 del Boulevard Biscayne y que pertenece al registro nacional de lugares históricos desde 1979.Construido en 1925 como sede central del diario News & Metropolis (posteriormente el Miami News) en estilo mediterráneo español con elementos inspirados en la Giralda de Sevilla – al igual que el Hotel Biltmore en Coral Gables -alcanza 88 metros de altura.En 1957 el periódico dejó el edificio y en 1960, el gobierno federal alojó a los primeros exiliados cubanos que escapaban del castrismo. En 1997 fue adquirido por Jorge Mas Canosa.Restaurado en el 2004 alberga salas de reuniones, galerías y salas de exposición que han mostrado exhibiciones conjuntas con museos y entidades, ha servido a muestras patrocinadas por el Miami Dade C. College y del Miami Art Museum de Salvador Dalí, Francisco de Goya y Leonardo Da Vinci. Foto: Justo Ruiz

 

Triste vida la del desterrado

que deambula sin rumbo por caminos vagos,

sin saber con certeza cuantos son los años

que añorando a su tierra y escondiendo su llanto

vivirá en un exilio al que ha sido forzado,

vivirá en un exilio por él nunca planeado.

Pasan por su vida años muy nostálgicos,

muchísimos más que los esperados,

los tristes recuerdos los hacen más agrios,

oprimida el alma, sollozando a ratos,

arrastrando penas que producen llanto,

mientras que inmisericorde se sigue alargando

la triste estadía en país extraño.

A veces parece que se ha acostumbrado

a vivir conforme en un suelo raro

que lo ha recogido y al que ha respetado,

más sin embargo, en su fuero interno nunca lo ha aceptado.

No es ingratitud el sentir humano

de quien consigo lleva un corazón dañado

por la inmensa pérdida del país amado,

y cuya única cura es volver al seno

de esa patria bella que nunca ha olvidado

Cástulo Gregorisch
<gregorischcastulo@gmail.com>

10/7/02

A todos aquellos interesados en mi obra poética la pueden apreciar visitando mi blog como sigue: http://www. gregorisch.blogspot.com/

DECLARACIÓN DEL ENCUENTRO NACIONAL CUBANO SOBRE APROBACIÓN DE LA CONSTITUCIÓN COMUNISTA EN REFERENDO

encuentro

El Encuentro Nacional Cubano no reconoce por ilegítimo y tramposo los resultados del Referendo que realizó la dictadura totalitaria cubana el pasado 24 de febrero de 2019.

Desde principio a fin todo el procedimiento estuvo viciado de ilegitimidad. El Referendo fue controlado totalmente por el gobierno y el Partido Comunista, los únicos que pudieron hacer campaña en todos los medios de comunicación a favor del SI, y al final solo ellos contaron los votos y dieron los números que mejor les convenía a sus intereses, sin ninguna supervisión internacional. Los partidarios del NO y del abstencionismo fueron golpeados y encarcelados. Al siguiente día de la votación la dictadura aumentó por arte de magia el Padrón Electoral en 600,000 personas, de 8,600,000 que había anunciado todo el tiempo a 9,200,000.

Los que votaron por el NO superaron el miedo a ser descubiertos al votar por dicha alternativa. Incluso la gran mayoría de los que votaron por el SI lo hicieron por miedo a ser descubiertos y que ellos o sus familiares sufrieran las consecuencias de votar por el NO mediante la expulsión de sus trabajos, colegios o universidades, no dejarlos salir del país, o sufrir todo tipo de represión y escarnio. Y así y todo los comunistas reconocieron que 2,500,000 votaron votaron NO, se abstuvieron de votar, votaron en blanco, o dañaron las boletas en rechazo a la Constitución.

Se nos informó también de numerosas trampas en los colegios electorales para favorecer el SI, como por ejemplo boletas foliadas y el número del folio apuntado junto al nombre del votante en el listado de electores, votación con lápiz, personas votando por el SI en numerosas ocasiones, votación al descubierto, etc., todo ello con el propósito de coaccionar al ciudadano e inculcarle el miedo a ser descubierto si votaban por el NO, y para que votaran por el Sí. En otras palabras el voto no fue secreto, ni libre, ni cumplió con ninguno de los criterios internacionales para que una elección o votación sea legítima.

Por lo tanto siendo ilegítimo y fraudulento el procedimiento y la aprobación de la Constitución Comunista, la misma es ilegítima, como también es ilegítimo y fraudulento el gobierno que surja de dicha Constitución, y así lo considera el Encuentro Nacional Cubano, y así solicitamos que lo hagan los países democráticos en el mundo.

DADA en San Juan de Puerto Rico hoy 28 de febrero de 2019.

Encuentro Nacional Cubano

Guillermo Toledo
Coordinador del ENC para el Exilio
PMB 165, 100 Grand Paseos Blvd., Ste. 112
San Juan, PR 00926-5902
Tel. 787-366-3096
E-mail: encuentronacionalcubano@yahoo.com